El cantante estadounidense Bruce Springsteen ha colgado en su página web una versión acústica —solo armónica, guitarra y voz— de Solo le pido a Dios de León Gieco que no se atrevió a cantar en el concierto que dio este sábado en Buenos Aires junto a la E Street Band.

"Preparé una canción especial para ustedes, la quiero cantar en español. Pero como no quiero arruinarla, la voy a grabar y se las muestro en mi sitio", explicó Bruce Springsteen antes de cantar Solo le pido a Dios, la icónica canción de León Gieco.
Acompañado por una guitarra y una armónica, Springsteen cantó frente a la cámara la canción que conoció a través de la "de la maravillosa Mercedes Sosa" y se la dedicó a sus admiradores argentinos.
«Hola Buenos Aires, hola Argentina. En 1988 vine a Buenos Aires para el tour de Amnistía Internacional. Mis recuerdos de aquel tiempo están muy vivos. Vinimos cuando el país estaba pasando un momento difícil y luchando por tener un futuro. Para un extranjero, Argentina estaba viva y era prometedora. Es una gran inspiración estar de vuelta. Quiero dedicarle esta canción al pueblo de Argentina», cuenta Springsteen ante la cámara.
León Gieco ha declarado que al escuchar la versión "quedé anonadado y me puse a llorar".
"Hizo una versión increíble, pero lo que más me emociona es que la presente como tributo a la Argentina", dijo el cantautor al diario Página 12, y agradeció al Boss por las redes sociales.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos