Pedro Guerra regresará los días 16, 17, 18 y 19 al Libertad 8, el pequeño local madrileño donde el trovador canario inició su carrera en solitario, pero esta vez lo hará en compañía de algunos amigos.
![]() Pedro Guerra
© Xavier Pintanel
|
Para celebrar sus 20 años en Madrid, Pedro Guerra regresará los días 16, 17, 18 y 19 al Café Libertad 8 el pequeño local del barrio de Chueca donde inició su carrera en solitario y que ha visto nacer, artísticamente hablando, a otros artistas como Ismael Serrano, Javier Álvarez o Rosana.
En esta ocasión el trovador canario vendrá acompañado de Miguel Poveda, Jorge Drexler, Iván Ferreiro, Santiago Auserón, Quique González, Luis Ramiro, Andrés Suárez y Marwan.
Estos conciertos se grabarán en un DVD.
La historia del Café Libertad 8 se remonta a 1975. Anteriormente, el local había pertenecido a la célula ferroviaria del PCE (Partido Comunista de España) en la clandestinidad. Haciendo honor a su nombre, la calle fue un hervidero del antifranquismo durante los años de la dictadura. El PCE estuvo ubicado enfrente y la CNT también tuvo un piso no muy lejos de allí.
El local pasó a ser un cenáculo intelectual de primer orden, que albergaba todas las noches a los más renombrados periodistas y escritores. Y a partir del '94 el café se convirtió también en el foro de la nueva canción.
Todos pasaron por el pequeño escenario que aún conserva una pianola de principios de siglo, que sigue en uso. Hoy el café es reconocido en toda España y América Latina como "una cueva de la canción de autor" que sigue estando en la agenda de los consagrados y al que todos los días llegan maquetas de los nuevos que desean acreditarse en el Libertad 8 e incluirlo entre sus locales emblemáticos.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos