El "cantactor" catalán Andreu Rifé realizó un sorprendente espectáculo dramatizado dentro del I ciclo Música entre libros y este fin de semana escenificará lo efímero de la fama en una "performance" sentado sobre un bloque de hielo.
![]() Andreu Rifé —en su personaje de «Fota»— acompañado por Raúl Juan, en el I ciclo «Música entre libros».
© Xavier Pintanel
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Tomando el relevo de la trovadora colombiana Marta Gómez y de quien lo inauguró el pasado mes de septiembre, la cantante Maria del Mar Bonet, el "cantactor" catalán Andreu Rifé protagonizó el pasado jueves un inédito espectáculo dentro del I ciclo Música entre libros.
Con un dominio total de la escena, Andreu Rifé a través de un personaje inventado, "Fota" —que en realidad era él mismo—, ofreció un intenso monólogo en donde contaba la génesis de las canciones que cantaba a continuación siguiendo el hilo de la influencia de los libros en su obra.
El "cantactor" centró la primera parte de su espectáculo en la obra del poeta oral de las tierras del Ebro David Monllau, protagonista del primer CD de Rifé, Terròs! (DiscMedi, 2008) y que gracias a ese disco vio publicada por primera vez su poesía en un libro, Terra guanyada.
En la segunda parte Rifé habló de La Barcelona pecadora de Domènec de Bellmunt, que le dio a conocer la "Barcelona canalla"; Una breve historia de casi todode Bill Bryson, que le reconcilió con sus estudios de arquitectura; y del centenario de la poeta Joana Raspall de quien cantó un tema.
También hubo lugar para sus temas más conocidos como M'agrada el ping pong, Avorrim o Fil de llum, esta última banda sonora de la serie de TV Pulseres Vermelles (Pulseras rojas).
Es precisamente esta canción y su participación en el papel del Doctor Josep que lo ha catapultado a un éxito tan rápido como —reflexiona— efímero.
"Cuando mi sobrina de 10 años me pidió un autógrafo —comentó ayer en conferencia de prensa— pensé que alguna cosa no estábamos haciendo bien, porque la persona mediática había sobrepasado a la figura del tío y la sacralización de la niña hacía mi personaje suponía la deshumanización de Andreu".
¿Qué sabe el agua del éxito?
"Me llamo Andreu Rifé… Han sido unos meses de éxito desenfrenado… ¿Durará? Porque si alguna cosa hay clara es que después de la euforia viene la calma. Desafortunadamente la vida parece ser líquida, y el agua lo sabe mejor que nadie. En el fondo ¿qué sabe esta del éxito?". Con estas palabras Andreu Rifé presenta la "performance" que ofrecerá a partir del 29 de noviembre y durante 40 horas consecutivas en el Centre d'Arts Santa Mònica situado en las populares Ramblas de Barcelona.
La acción consistirá en que Rifé permanecerá sentado a partir de las 11:00 en el centro del claustro sentado sobre un bloque de hielo de un metro cúbico hasta que este se derrita, con el único atrezo de una silla Toledo —diseñada por el argentino Jorge Pensi— y su teléfono celular, saludando y firmando discos y autógrafos a todos los que se acerquen hasta el Santa Mònica.
Durante la noche del viernes al sábado estará completamente solo en el edificio, aunque se colocará una pantalla en el exterior para que el público que pase por la Rambla pueda ver lo que ocurre en el interior. También se podrá seguir la iniciativa a través de internet, donde se mostrarán las fotografías realizadas por el público y se podrá ver la evolución de la "escultura" a través de Twitter. No obstante el artista no dejará de comer por que el restaurante 7 Portes —el más antiguo de Barcelona, fundado en 1836— se encargará del catering.
Con esta metáfora visual, Rifé escenificará lo efímero del éxito donde el hielo irá derritiéndose tan rápido como la fama que se ha conseguido a la misma velocidad.
Toda una lección de humildad y honestidad.
Tras la publicación del disco Tinc una casa al mar, Joan Isaac vuelve a editar un nuevo trabajo: Azimut, en el que se encuentra acompañado por el músico y compositor Eduard Iniesta. Durante 2023 fue publicada una recopilación antológica de la obra del artista, compuesta por veinticinco cedés, como parte de la conmemoración de sus cincuenta años de oficio y 70 de vida, que culminó con un gran concierto en El Palau de la Música catalana y la edición de Joan Isaac al Palau en 2024. Azimut es su más reciente creación, una obra protagonizada por unos textos profundamente poéticos, vestidos fundamentalmente por voz y cuerdas.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.

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