Han pasado ya más de seis meses desde aquel último e inolvidable concierto de Lluís LLach en Verges, su pueblo. Desde que anunciara su retirada, muchos fueron los homenajes y recuerdos que le hicieron/hicimos. Pero al final, se fue.
Tras los momentos iniciales, poco a poco se ha ido apoderando de mí la melancolía, la sensación de soledad. Nunca podré olvidar que fue tras escuchar un disco de Lluís Llach, siendo todavía casi un niño, cuando decidí agarrar una guitarra y empezar a hacer canciones.
No sé si yo llegaré a ver en lo que me queda de vida, que espero sean todavía muchos años, a un cantautor de la talla, del empaque de Llach, un maestro, un ejemplo, tanto dentro como fuera del escenario.
Pero, por si fuera poco el habernos quedado sin uno de los mitos de la canción de autor, nos encontramos con que también nos quedamos sin una de los pocas voces reconocidas a nivel mundial, que canta en catalán. Ya cada vez nos quedan menos, entre los cantautores de primerísimo nivel, tan sólo nos queda Serrat, que lo hace “a tiempo parcial”. No quiero menospreciar a otras importantísimas voces, como es el caso de María del Mar Bonet o de Joan Isaac, excelentes músicos, pero por desgracia, siempre han estado un paso por detrás en popularidad de Llach o del mismo Serrat.
Por si fuera poco, nos encontramos con el problema añadido de la falta de “cantera”, ya que hay pocas jóvenes promesas. Bueno, digo “pocas” porque soy optimista, ya que podría decir “casi ninguna”. Yo no soy tan optimista en cuanto a la música en catalán como lo es Salvador Sostres, que en una “trempera” (*) catalanista nos hizo en estas páginas un análisis para mi gusto algo optimista.
Para alguien como yo, que no siendo catalán, creció escuchando música en catalán, que aprendí gracias a la música a amar el idioma, se hace muy difícil cuando veo que para hacer un disco de cantautores catalanes que canten en catalán, en 2005 tuvieron que recurrir a cantautores catalanes que cantaban en castellano (Dani Flaco, Alejandro Martínez, Meritxell Naranjo, Alfonso Mora…) y que esporádicamente cantaron una canción en catalán, que por supuesto no era de ellos, era de los distintos divos catalanes del pasado.
Para terminar, sólo me queda una cosa por decir: ¡te echo de menos Lluís!.
(*) trempera-> erección
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