La cantante dominicana Sonia Silvestre ha fallecido este sábado 19 de abril del 2014 a la edad de 61 años, luego de permanecer ingresada por varios días en el Hospital Plaza de la Salud, según comunicado ofrecido por su esposo José Betancourt.

“Tenemos que anunciar el lamentable deceso de nuestra Sonia Silvestre”, expresó José Betancourt, esposo de la cantante por medio de un comunicado emitido este sábado a través del periodista José Tejada Gómez, del Ministerio de Cultura de la República Dominicana.
Mañana domingo 20 de abril habrá una ceremonia en la intimidad familiar y el lunes sus restos serán expuestos en la Funeraria Blandino de la Abraham Lincoln, en el Distrito Nacional.
La cantante llevaba una semana ingresada en el centro médico luego sufrir un accidente cerebrovascular masivo y dos infartos. Un equipo de médicos asistió a la artista hasta el final de este sábado cuando fue vencida por la muerte.
Sonia Margarita Silvestre Ortiz, nació el 16 de agosto 1952, en San Pedro de Macorís, República Dominicana y se crió en Hato Mayor.
Sonia Silvestre fue una de las cantantes más destacadas del movimiento de la canción social y de protesta en los años setenta, junto a Luis Días, Víctor Víctor, Ramón Leonardo, Manuel de Jesús, Claudio Cohén, entre otros.
Su expresión de rebeldía juvenil hizo que el entonces popular locutor Jesús Sánchez, “El loco loco”, la bautizara como “La Peligrosa”.
Entre su discografía destaca La Nueva Canción (1975), acompañada por el Grupo de Experimentación Sonora del ICAIC y en el que participaron Silvio Rodríguez y Noel Nicola.
El Cancionero y Discografía de Violeta Parra, impulsado por cancioneros.com, continúa siendo una de las investigaciones documentales más importantes dedicadas a la universal artista chilena. Cuatro años de investigación permitieron recuperar 520 canciones, reconstruir su discografía, corregir numerosos errores históricos y fijar datos fundamentales sobre una de las figuras esenciales de la música latinoamericana.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos