El cantautor, que integra el cuarteto que está animando la serie de festivas presentaciones de "El sur suena cubano" en la Argentina, consideró que su música "trata de contar lo mal que estamos, pero lo bien que nos la pasamos".

Télam - "Ahora que el mundo atraviesa una crisis generalizada que nos iguala, es hacer música como poniéndole fe", explicó Ochoa durante una entrevista con Télam en el lobby del apart hotel del centro porteño donde se alojó.
En el mismo sentido, el guitarrista y cantante de enorme porte y barba y pelo rojizo añadió que "hay que echarle ánimo porque el mundo sigue siendo un lindo lugar a pesar de todo y la vida es hermosa".
Esa impronta es la que reúne al grupo de solistas cubanos que por estos días gira por la Argentina como para ratificar que la música del país existe y suena más allá de la gesta trovadora de Silvio Rodríguez, Pablo Milanés y los Feliú y de la recuperación histórica plasmada en el Buena Vista Social Club.
"El sur suena cubano", que se completa con la bajista Yusa, la baterista y percusionista Yissy García y el cantautor William Vivanco, hasta aquí pasó por Mendoza, Rosario, La Plata y durante cuatro noches por el porteño Café Vinilo.
Las últimas tres veladas de esta apuesta por tender puentes entre la escena de ambos países serán el jueves en el teatro Municipal de Bahía Blanca y los días viernes 23 y sábado 24 en dos presentaciones gratuitas en Mandala Libros de Trelew.
Kelvis, nacido hace 44 años en Las Tunas, criado en La Isla de la Juventud y que a partir de los `90 vivió durante 14 años en Madrid, resume con su conocida obra una suma de inquietudes estéticas.
"Soy de una generación que cogió parte de los '80 y que carga con la influencia de lo que es La Nueva Trova y de la generación que los siguió, pero fuimos aún más atrás, regresamos a los que fueron los maestros de los anteriores a nosotros", señaló el artista.
Para Ochoa, el bagaje de esta sonoridad "también incluye toda la influencia de la canción argentina, del rock en castellano y del movimiento tropicalista de los brasileños. Es decir que tenemos un background bien fuerte", describió.
A semejante información absorbida, Kelvis le adosa una revalorización de ritmos propios del Caribe como rumba, son, sucu sucu, cha cha cha, conga y merengue.
Al analizar los frutos de esa nutrida herencia, sostuvo que "con todo eso hicimos un sonido que todavía no está catalogado porque llamarlo fusión se queda un poco corto con lo que hacemos porque traemos muchas cosas del jazz también y, por eso, nuestras canciones nunca son iguales en el escenario".
Con un flamante álbum titulado Dolor con amor se paga, al que definió como su mejor trabajo, en su repertorio figuran pegadizas y certeras canciones entre las que destacan Volver, No seas mala, A cada instante, a cada hora, Juana y Me voy pa' Cuba.
Algunas de esas piezas que integran el repertorio compartido de esta serie de actuaciones, son coreadas por el público argentino a pesar de que Kelvis nunca antes había estado aquí y sus discos no se han editado en el país.
"Es que no hay fronteras para la música, se cuela, se va en una maleta, en un regalo que alguien dio, son cosas inevitables, lindas e increíbles que hacen el amor y la música", arriesgó con una sonrisa.
Entre esa obra figuran sus aportes musicales a los filmes Havana Blues (que retrató esa movida musical en la capital cubana) y Corazón del tiempo (una historia zapatista de amor ambientada en el estado mexicano de Chipas).
Afincado otra vez en su patria desde 2008, celebró que Cuba "se encuentra en un proceso de recuperación. Por sobre todas las cosas estamos recuperando nuestra identidad de cubanos porque ya no importa si uno es de aquí o de allá".
"Ahora Cuba está viendo a los cubanos de afuera —abundó con satisfacción— como lo que han sido siempre y no han dejado de ser: sus propios hijos".
El Festival BarnaSants 2026 iniciará el 27 de enero, en el Palau de la Música Catalana de Barcelona, su 31.ª edición con un concierto de homenaje al cantautor Lluís Llach, que conmemorará el 50.º aniversario de los míticos conciertos de enero de 1976. El espectáculo reproducirá, medio siglo después el repertorio original íntegro de aquellos conciertos con la participación de artistas como Manel Camp, Santi Arisa, Borja Penalba, Gemma Humet o Joan Reig, entre otros.
El esperado estreno de Dialecto de Pájaros, la obra que compuso Patricio Wang hace casi cuatro décadas, tuvo lugar finalmente el pasado 11 de noviembre de 2025 en el Teatro Municipal de Viña del Mar, como concierto de apertura del Festival Puente: Encuentro Interoceánico de las Culturas. Hablamos de su estreno, de su génesis y de lo que viene.

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