El músico argentino Gustavo Cerati falleció esta mañana a los 55 años de un paro respiratorio en la clínica Alcla de la ciudad de Buenos Aires, luego de haber permanecido en coma por más de cuatro años, desde que sufriera un accidente cerebro vascular isquémico en mayo de 2010 en Caracas, Venezuela.

Télam - La noticia fue confirmada a la prensa por el director de la clínica, Gustavo Barbalace, y también por sus familiares, quienes agregaron que los restos del músico serán velados a partir de las 21 de hoy en la Legislatura porteña (Julio Argentino Roca 595).
"Gustavo murió sin ningún tipo de sufrimiento", aseguró Barbalace en declaraciones a la prensa este mediodía y precisó que el ex líder de Soda Stereo falleció a las 9 de la mañana, en momentos en que estaba solo y que en los últimos días su estado "no mostraba un decaimiento particular" sino que se mantenía estable.
El médico que asistió al músico desde que fuera derivado de la clínica Fleni cuando su estado ya parecía irreversible, indicó que en su situación de coma, Gustavo Cerati mantuvo con su madre una comunicación especial.
"Aunque pareciera mentira es verdad que tenía una comunicación muy especial con la madre", señaló el facultativo, que agregó que si bien "desde lo humano creí que podía haber un milagro desde lo científico sabía que era algo sumamente improbable".
Autor de himnos del rock argentino como La ciudad de la furia y Té para tres, Cerati sufrió una isquemia cerebral, que derivó en un ACV, el 15 de mayo de 2010 en Caracas, Venezuela, luego de un show en el que estaba presentando su álbum solista Fuerza Natural.
Luego de permanecer unos días en un hospital privado de Caracas, Cerati fue trasladado a la ciudad de Buenos Aires, donde fue internado en la clínica Fleni, hasta que en noviembre de 2010 lo trasladaron a Alcla, donde hoy falleció a los 55 años.
Su madre Lilian Clark, su hermana Laura y sus hijos Benito y Lisa, de su matrimonio con la modelo chilena Cecilia Amenábar, a los que se sumaban a veces sus músicos y amigos Leo García, Leandro Fresco y Richard Coleman, fueron en estos años quienes acompañaron y estuvieron más cerca del músico que se fue dejando un legado musical inmenso.
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