A muy pocos días del lanzamiento del álbum, La llamada, Ismael Serrano estrenó ayer lunes el videoclip de la canción que le da título, un homenaje a esa épica presente en lo cotidiano, a la heroicidad de los trabajadores que luchan por sus derechos y buscan en el prójimo la complicidad necesaria para vencer a la adversidad.

El vídeo de La llamada, basado en las vivencias reales de un grupo de cooperativistas argentinos y protagonizado por los mismos, intenta retratar la dignidad de los operarios de una fábrica cerrada que asumen el reto de reactivarla por sus propios medios, una historia que resume de forma precisa esa llamada al optimismo y a la movilización en tiempos duros que evocan tanto la canción como el nuevo álbum.
En el vídeo, dirigido por el argentino Gus Carballo, Ismael Serrano asiste a los esfuerzos diarios para reabrir la factoría en la que trabajaban hombres y mujeres movidos por su propia honestidad, hasta que logran cumplir su sueño de volver a poner las máquinas en funcionamiento. Lejos de rendirse, los protagonistas deciden agarrar las riendas de sus propias vidas, en una historia que no se detiene complacientemente en la tragedia ajena ni en la compasión, sino que resalta la nobleza y la forma positiva con la que encaran la vida: su lucha deja una enseñanza.
La llamada será el noveno álbum de estudio de Ismael Serrano. Su nombre hace referencia a las tradicionales llamadas del carnaval uruguayo, convocadas a golpe de tambor, pero también es un llamamiento a levantar la mirada y celebrar que estamos vivos y rebeldes. El cantautor madrileño inicia así la búsqueda de un son que remueva el alma y las conciencias, sin abandonar el vuelo poético que siempre ha presidido su música.
Producido por él mismo y por Jacob Sureda, el álbum consta de 13 canciones en las que la lucha adquiere carácter de celebración, el desamor se cura al ritmo del candombe y la épica del desahuciado se retrata a golpe de bombo y esperanza. El disco rebosa también de bachatas traídas del mediterráneo, son del Caribe, samba para pedir un deseo y casi reggaetón para convertir la tristeza en esperanza.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos