El vicepresidente del Parlamento Andino, Wilbert Bendezú, afirmó hoy que la danza La Diablada "es una tradición cultural inmaterial que no tiene un solo dueño", porque pertenece a "todos los pueblos del altiplano que la practican ancestralmente".
![]() El vicepresidente del Parlamento Andino Wilbert Bendezú,
© EPA
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EFE - "Convergemos a través de esta danza tradicional que se baila en distintos lugares del altiplano. Querer apropiarse de La Diablada es querer decir que no pertenecemos a un mismo pueblo, a una misma historia, a una hermandad forjada a través de los años", afirmó Wilbert Bendezú, vicepresidente del Parlamento Andino.
Bendezú comentó de esta manera los reclamos que ha hecho Bolivia sobre el origen de La Diablada, después de que la actual Miss Perú, Karen Schwarz, luciera un traje de esa danza en el concurso Miss Universo.
El Gobierno de Bolivia presentó ante la organización del concurso una impugnación formal a la participación de la representante peruana, por considerar que el traje es típico de su país.
El Gobierno peruano, historiadores y especialistas señalan, sin embargo, que la danza procede de tradiciones llegadas con los españoles en el siglo XVI al virreinato del Perú, más de dos siglos antes de la fundación republicana de Bolivia.
Según la posición peruana, la danza evolucionó en todo el altiplano andino, incluido el de Chile, al punto de que es parte fundamental en las celebraciones de la Virgen de la Candelaria, en la región peruana de Puno, fronteriza con Bolivia.
Bendezú señaló, al respecto, que expresiones artísticas como esta "unen" a los pueblos y rechazó "las ideas equivocadas de algunas personas".
Destacó que el Parlamento Andino "apuesta" por una Comunidad Andina unida "como un bloque compacto y poderoso para afrontar el futuro".
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

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