El percusionista tucumano, quien durante 20 años fue integrante del grupo de Mercedes Sosa, estrenará las composiciones de La voz de los parches, su álbum solista, mañana a las 21 en el Teatro del Viejo Mercado (Lavalle 3175, Buenos Aires, Argentina).
Télam - "Hace muchos años allá en Tucumán, en mi casa natal y a escondidas de mi padre, armé por primera vez una batería. Desde aquel instante esos palos y el sonido de los parches me han acompañado por caminos impensados. Cada uno de los momentos vividos desde aquel entonces se ven reflejados en este material y está dedicado a todos los que hicieron posible este trayecto personal y musical", evoca Rubén Lobo desde La voz de los parches, su flamante placa.
En el disco participan un seleccionado de músicos que estarán presentes en el concierto como Juan Falú Lilian Saba, Daniel Maza, Pablo Motta, Abel Rogantini, Marcelo Chiodi, Marcelo Lodigiani, Ricardo Cánepa, Pablo Fraguela, Sebastián Tati Cala y Fabián Bertero y orquesta típica.
Apodado "El Profe" por León Gieco, Rubén Lobo dicta clases y clínicas en los institutos musicales de la Escuela de Música Popular de Avellaneda, Conservatorio Superior de Música Manuel de Falla y cátedra de percusión folclore en la Universidad Nacional de San Martín (UNSAM). Durante 20 años fue integrante del grupo de Mercedes Sosa.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos