En madurez, el cantante y compositor uruguayo Rubén Rada se muestra más prolífico que nunca y acaba de editar un disco doble Tango, milonga y candombe donde muestra su versatilidad y su talento.
Télam - El cantante y compositor uruguayo Rubén Rada volvió al ruedo discográfico con Tango, milonga & candombe, en donde fiel a su espíritu inquieto se arroja con libertad a la aventura de interpretar un repertorio dedicado íntegramente a la música negra del Río de La Plata.
En este álbum doble, Rada canta con gracia y pasión, abre el juego y salda una cuenta pendiente consigo mismo, la de hacer tango, terreno en el que se mueve cómodo y sin atarse a una época específica del género, pero sí atravesado por el hecho de ser "un gardeliano auténtico".
Después de 10 años inmerso en una constante búsqueda musical y artística, el percusionista vuelve a reinventarse, esta vez tomando como bandera a la música rioplatense y en dos discos Tango & Milonga y Candombe.
Despojado y apoyado en su aplomo musical y su talento innato, se lo escucha a Rada interpretando canciones propias, tangos de Gardel como Anclao en París y Cuesta abajo, un clásico de Cacho Castaña Café la humedad, la habanera Dos gardenias, con la intención de reivindicar el componente negro que tiene la música ciudadana.
Y empujado por su mujer, que un día le dijo "dejate de jugar al pop y hacé lo que sabés: tango y candombe", fue que Rada se animó a darse este gusto de hacer este un trabajo compartido con su socio, el tecladista Gustavo Montemurro.
Con esa autoridad que lo distingue y sin miedo a la muchas veces desprestigiada "fusión", pasa de interpretar La casita de mis viejos, de Cobián y Cadícamo, a Milonga para una niña de Alfredo Zitarrosa, hasta llegar al universo estético de Bajofondo con Ay, una canción propia.
Si bien es conocido como un músico "candombero", nunca había hecho un disco puramente de candombe, género al que está dedicado el segundo disco, y en el que con soltura encara acompañado por la cuerda de tambores liderada por Fernando "Lobo" Núñez.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos