Esta semana se ha presentado el CD de homenaje a Lluís Llach titulado "Si véns amb mi". Está formado por dos CD: el primero con versiones grabadas expresamente para este disco y el segundo con otras ya existentes aunque en algunos casos grabadas de nuevo.

He de confesarles que suelo ser muy desconfiado con esta suerte de homenajes. Generalmente cuando vienen de las grandes majors suelen ser un invento zafio para obtener ingresos adicionales, promocionar a los artistas propios, ningunear a los ajenos y pretender a los independientes. Así se han dado verdaderos bodrios como el "Serrat eres único" o el "Sabina: Entre todas las mujeres". En cambio cuando vienen de los pequeños sellos las cosas suelen ser distintas. Evidentemente hay un lícita intención de sanear las arcas, muy castigadas de andar "jugando siempre a lo perdido". Pero sobre todo suele existir una honorable intención de no supeditar la ética al beneficio.
![]() Salvador Sostres, en la presentación del CD en la Sala Luz de Gas.
© Xavier Pintanel
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"Si véns amb mi" tiene ya a priori todas las garantías de ser un buen disco. Antes de escucharlo incluso uno ya advierte que está hecho con amor . De entrada está editado por PICAP que suele hacer pocas concesiones a la mediocridad. Luego, cuando uno lo tiene entre las manos —soy de la vieja guardia que gusta más de archivar en originales que en copias—, empieza a leer los créditos. Joaquím Vilarnau, erudito de la obra de Lluís y de las versiones que se han hecho de sus canciones, ha coordinado la edición y lo ha hecho con una pulcritud absoluta: son todos los que están y muchos de los que no están es que no deben estar. La presentación a cargo de Salvador Sostres siempre polémico pero siempre inspirado, confeso y convicto de llachianitis. Las fotografías de nuestro hermano y colaborador Juan Miguel Morales: sobran comentarios, se comentan por sí mismas. La portada dibujada por la mismísima Maria del Mar Bonet.
Y en el momento mágico de introducir el CD en el lector se acaban de despejar las dudas que quedaban. El CD abre con Penyora y Maria del Mar Bonet, versión que al igual que Vida con Joan Isaac está a la altura de quienes la interpretan. Muy digna y cantada en un excelente catalán Si arribeu con Pedro Guerra. Colosal —quizás de lo mejor del disco— Què feliç era mare con Marina Rossell. Muy inspirada Laura con Roger Mas. Jo també he dormit a l'alba con Adrià Puntí de tan desastrosa y paranoica acaba gustando. Los extremos se tocan aseguran los sabios. La perlita es Onades con Silvio Rodríguez. Se agradece y se disfruta el esfuerzo de Silvio que logra una inspirada e íntima adaptación. Está acompañado al piano —un tanto frío— por Manu Guix, exprofesor del reality show "Operación Triunfo" que supongo querrá purgar su pasado de triunfito con una buena dosis de Llach y la verdad es que consigue una más que apreciable versión de Despertar. Inspiradas versiones también las de Miquel Gil, Joan Amèric y Josep Tero.
Merecido e inspirado homenaje que confirma lo que ya sabíamos: gente como Llach siempre regresa de donde nunca se fue.
GALERÍA FOTOGRÁFICA DE LA PRESENTACIÓN
![]() Manu Guix.
© Xavier Pintanel
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![]() Sílvia Comes ataca un Amor particular que ya antes había interpretado con Lluís Llach.
© Xavier Pintanel
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![]() Albert Fibla adapta su punto sarcástico a Madame.
© Xavier Pintanel
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![]() Gorka Knörr, exvicepresidente del Parlamento Vasco, interpreta una emocionante versión en Euskera de Vaixell de Grècia.
© Xavier Pintanel
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![]() Túrnez & Sesé atacan con su habitual preciosismo y pulcritud el tema que Lluís compuso en homenaje a Miquel Martí i Pol Roda.
© Xavier Pintanel
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El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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