La cantora argentina Natalia Berasategui presenta Libélulas, su segundo disco, en donde además de incluir temas propios, interpreta a otros autores argentinos poco cantados.
Nati Berasategui presenta su nuevo disco Libélulas, trazando un recorrido sobre un repertorio de música popular donde privilegia la elección de autores poco cantados como Leda Valladares, Armando Tejada Gómez, Chacho Echenique, Chuni Cardozo y Rubén Cruz, entre otros, y se anima también a incluir algunas obras propias, maduradas a su templanza luego de varias escuchas. Huayno, Triunfo, Zamba, Chacarera, Canción Litoraleña, Milonga, Vals reversionado y Vidala, son algunos de los ritmos elegidos para decir cantando.
"Los proyectos independientes permiten tener un claro registro de lo que ocurre con tu obra desde la cimiente. En esta claridad aparecen esos otros que son parte de este uno y que con un gesto o con su talento han construido este disco", expresa Nati Berasategui, nacida en la ciudad de Los Toldos, provincia de Buenos Aires.
Bajo la dirección musical y los arreglos de Mariano Delgado (músico de Lito Vitale, Silvina Garré, entre otros), Libélulas cuenta con participación de destacados músicos como Franco Luciani (armónica), Víctor Carrión (vientos), Pablo Giménez (bajo y contrabajo), Pablo Guarnieri (Batería), Leandro Marquesano (piano), Mariano Risso (percusión). El disco fue grabado en MTT Estudio por Damián Poliak y la masterización fue realizada en Cerouno Estudio por Damián Poliak y Osvel Costa.
Libélulas, es su segundo trabajo discográfico luego de A despertar el destino (2012), ambos trabajos de producción independiente.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

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