Armando Manzanero cumple 80 años, pero sus canciones son hoy tan jóvenes como el amor y romanticismo que comparten en ellas varias generaciones en diversas latitudes.
PL - Esta tarde vi llover, Somos novios, Contigo aprendí, resultan apenas los títulos de algunas de sus más de 400 composiciones para este mexicano yucateco, cuyo nombre está desplegado en un teatro de su natal Mérida.
"La música romántica es necesaria, es la más tocada y cantada. Mientras exista el deseo de tomar de la mano a la persona amada y manifestarle nuestro amor, seguirá existiendo; va a existir siempre", dijo Armando Manzanero en una ocasión.
Y él sabe lo que dice, no por gusto ha grabado más de 30 discos y musicalizado numerosas películas y telenovelas.
Escribió su primera canción en 1950, Nunca en el mundo, que hoy atesora más de 20 versiones.
Comenzó como pianista profesional en Mérida, y luego en la capital mexicana acompañó musicalmente a figuras de la talla de Lucho Gatica, Pedro Vargas, y José José.
Sus composiciones le han dado la vuelta al mundo. En 1957 Boby Capó impulsó Llorando estoy, mientras que Lucho Gatica hizo lo propio con Voy a apagar la luz.
Pero en 1967 el ejecutivo de una disquera lo animó a cantar sus propios temas. Manzanero fue todo un éxito con boleros como Adoro, Esta tarde vi llover, Somos novios, Contigo aprendí y Tengo, entre otros.
Su genio y figura lo llevaron a escenarios como el Lincoln Center y Madison Square Garden, en Nueva York; el Memorial, en Sao Paulo, Brasil; el Canecao, en Río de Janeiro, así como el Teatro Colón, en Argentina, y el Auditorio Nacional, en México.
Manzanero continúa activo, componiendo y cantando. Hace unas semanas se presentó en el Festival Internacional de la Nao, en Acapulco. El 3 de diciembre ofreció un concierto en beneficio de una fundación que combate el cáncer de mama.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos