Los Che Joven son dos jóvenes cantautores de la Patagonia —Pablo y Marino Coliqueo— que atraviesan el cancionero de raíz folklórica desde hace casi 20 años y ahora presentan Nuestro mensaje su nuevo trabajo.
Nuestro Mensaje es el cuarto trabajo discográfico del dúo formado por Pablo y Marino Coliqueo y un viaje ancestral y contemplativo, poblado por sonidos autóctonos y modernos y que anclan en el llamado "músicas del mundo".
El vínculo entre el kultrun, la trutuka, la guitarra, el bombo, el bajo, la batería, donde los loncomeos, las chacareras y los candombes tienen en sus letras —en su mayoría propias— un intenso color de compromiso, haciendo de este combo de sonoridades una propuesta sumamente genuina y original.
Una propuesta profunda creada por Pablo y Marino Coliqueo, criados bajo el seno de una familia mapuche. Después de transitar Argentina y Sudamérica llegan al escenario mayor de Cosquín el próximo 26 de enero a mostrar su música con un color original, autóctono y a la vez moderno, llena de matices cargados por el viento sur y su origen desde la familia mapuche.
Che joven han recorrido escenarios como Cosquín, Jesús María, La Salamanca (folklore y rock), La Chaya, y teatros como el ND Ateneo, La Trastienda, como también el compartir escenarios con referentes como Raly Barrionuevo, Horacio Banegas, Bruno Arias, Rubén Patagonia, Sixto Palavecino y Néstor Garnica entre otros reafirman la calidez y calidad de la propuesta.
Ganadores de reconocimientos que van desde la Revelación de Espectáculos Callejeros de Cosquín a actuar en numerosos escenarios de folklore y de rock, los Che Joven se llevan —sin duda— el mayor de los aplausos cuando colegas internacionales de la talla de Illapu, Rubén Patagonia y Bruno Arias graban y cantan sus temas.
Pablo Coliqueo es músico terapeuta y profesor de danzas folklóricas mientras que Marino Coliqueo es luthier e investigador autodidacta dando charlas en todo el país.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos