La historia de la banda argentina Arbolito es también la de las luchas y sentires populares de los últimos 20 años que, entrelazada con los caminos musicales del grupo, habita las páginas de Arbolito. Por todas las libertades, un libro que sus integrantes presentarán en sociedad.
Télam - La historia de la banda Arbolito es también la de las luchas y sentires populares de los últimos 20 años que, entrelazada con los caminos musicales del grupo, habita las páginas de Arbolito. Por todas las libertades, un libro que sus integrantes presentarán en sociedad el próximo sábado, 5 de noviembre, durante un concierto de cierre del año en el Centro Cultural Konex.
La obra desanda el recorrido de Arbolito y de sus cinco integrantes, incorporando la mirada de los que los siguen, de los que se cruzaron con ellos, de los que los invitaron y los que los resistieron a lo largo del camino en casi dos décadas.
"Mi intención fue narrar las luchas en las que participó Arbolito y los caminos musicales y organizativos del grupo. Todo en un código de época hiperveloz", dijo a Télam Diego Skliar, periodista y escritor que colaboró en la construcción del libro, editado por Planeta.
La biografía de Arbolito permite tener un desafío político —según Skliar— porque también cuenta "las miles de luchas, sentires y relaciones de las personas que piensan que viven en un mundo injusto —un mundo que puede estar organizado de otra manera—; y que desean cosas que hay que construir con acciones concretas en el presente".
La propuesta de escribir la biografía de "la banda de rock con raíces latinoamericanas" surgió de una necesidad de contar la historia de Arbolito, el ranquel que le dio nombre al grupo y que fue el motivo del vínculo entrañable con Osvaldo Bayer, el historiador y periodista "fundamental de la historia argentina", dijo Skliar.
El libro permite hablar a sus integrantes pero no sin antes definir al grupo de todas las formas posibles haciendo centro en un compromiso social con su tiempo y una búsqueda que tiene a la música como aliada.
Formados musicalmente en la Escuela de Música Popular de Avellaneda, Ezequiel Jusid, Agustín Ronconi, y Diego Fariza se unieron en 1997 a Andrés Fariña y a Pedro Borgobello en una formación que todos ellos coinciden "va muchos más allá de la música".
Espacios de resistencia, festivales asamblearios, fábricas recuperadas fueron sus escenarios; "la chata" —una combi vieja que los llevaba de un lado a otro— su movilidad; y la mochila, su equipaje para el traslado.
"Lejos de los moldes a los que nos tienen acostumbrados las bandas de rock, Arbolito y su biografía es un desafío político para mí", dijo el escritor que colaboró en la redacción del libro, quien explicó que el grupo tiene la impronta de quien "se deja atravesar por la historia, por el territorio, por la búsqueda de condiciones mejores de vida de miles de personas, y las cosmovisión de los pueblos originarios".
Diego Boris, Verónica Condomí, y León Gieco son parte de los invitados del libro que opinan sobre la banda entre los ecos de los "nadies", los seguidores de Arbolito, de quienes se escuchó decir entre miles de frases: "Por ellos bailé de la mano con gente desconocida", dijo una chica que recuerda haber disfrutado de uno de sus shows en el sur del país, llevada por sus padres.
"Me pregunto qué sostiene a cada uno en el grupo. No lo logra ni una banda, ni la academia, ni los espacios de militancias. Es un vínculo forjado en el tiempo, y eso también es un gesto político", concluyó Skliar.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos