El trovador valenciano Raimon ha anunciado en conferencia de prensa que, después de 57 años desde que compusiera Al vent, abandona definitivamente los escenarios y las grabaciones el próximo mes de mayo, fecha en que ofrecerá doce "generosos" conciertos en el Palau de la Música Catalana en Barcelona ante 24.000 personas a las que "buscará complacer".
![]() Raimon en la conferencia de prensa de este viernes en el Palau de la Música Catalana de Barcelona.
© Xavier Pintanel
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En lo mejor de su carrera —"en los últimos conciertos ha habido veces que incluso me he gustado", decía con su ironía habitual— el trovador valenciano Raimon, que el próximo 2 de diciembre cumplirá 76 años, ha anunciado que abandonará definitivamente los escenarios y las grabaciones el próximo mes de mayo.
"Me encuentro muy bien", ha enfatizado para alejar cualquier suspicacia, pero "prefiero dejar un buen recuerdo" y como dicen los italianos "finire in bellezza".
Ha sido una "decisión muy meditada y que viene de hace tiempo". De hecho había previsto su despedida para este 2016 pero el cambio político en su Valencia natal —hasta la fecha dominada por la derecha que lo tenía vetado— propició una gira después de muchos años de ausencia de casi 20 conciertos que culminará el próximo 17 de diciembre en el Palau de la Música de València; y retrasó su despedida hasta el 2017 cuando en el Palau de la Música Catalana de Barcelona desde el 5 hasta el 28 de mayo ofrecerá sus 12 últimos conciertos.
Raimon ha querido dejar claro que más allá de estas fechas no habrá reapariciones nostálgicas ni eventos extraordinarios o benéficos porque "en este oficio si dejas de pedalear, no es que te caigas, es que te disparan".
Su decisión viene motivada principalmente por tres razones. La primera porque quiere dejar un buen recuerdo y no esperar a que la gente "lo retire". La segunda por su particular autoexigencia artística que provoca que le tome mucho tiempo hacer una canción. La tercera por razones "físicas" que tienen que ver con "la vida nómada" que impone vivir de la música: "comer fuera de casa, dormir en un hotel… empieza a pesar".
Haciendo balance Raimon ha hablado de su honestidad y fidelidad hacia "mi gente y a mi lengua, que no es hegemónica, pero es la mía y no he abandonado nunca", a pesar de haber recibido ofertas —según contó— para cantar en inglés, francés o castellano.
Finalmente citó unos versos de Petrarca: "Che bel fin fa chi ben' amando more" (Qué buen final encuentra quien amando muere). "Yo no me muero, pero sí que amando os dejo. Me voy amando mi oficio y al público que me ha seguido".
Al final, una inédita y larga ovación por parte de los periodistas presentes. Pues eso: "finire in bellezza".
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.

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