Portada > Opinión
Vota: +0

52 Festival Nacional de Doma y Folclore de Jesús María 2017

Jesús María camina seguro hacia la edición 53

por Pao de Senzi/Boletín Folklore el 16/01/2017 

Anoche cerró la 52 edición del Festival de Doma y Folklore, y dejó en lo económico un saldo positivo. Lo musical no arrojó novedades, y hubo una desacertada predilección por ciertos números en cuanto al tiempo sobre el escenario. A pesar de ello, muchos artistas dijeron lo que tenían que para decir. El dúo Orellana Lucca fue consagrado sin objeción.

Abel Pintos en Jesús María. © Paul Amiune
Abel Pintos en Jesús María.
© Paul Amiune

 

Se fue otra edición del Festival Nacional de Doma y Folklore de Jesús María y según los organizadores, tuvo en lo económico, un saldo positivo. La venta de entradas, este año aunque algo menor a ediciones anteriores, permitió saldar todos los costos del festival y direccionar lo correspondiente a las escuelas de la zona, por las cuales existe este encuentro.

 

Quedan algunas cosas por decir. Fueron 11 noches en las que, tanto en lo musical como en las demás actividades no hubo mayores novedades en relación a ediciones anteriores. Sin embargo, hubo algunas que merecen ser mencionadas, y la primera de ellas es que el festival no pretende funcionar como una usina de nuevos valores, sino más bien como un muestrario vertiginoso de diferentes colores de nuestra música de raíz folklórica (con algunas intervenciones de otras vertientes que responden más a la respuesta del público que al interés por mostrar lo que se viene haciendo) y chispazos de tradición que aparecen como algo pre establecido, como si hubiese un guion que los acomoda para que todo esté en su lugar.

 

Ese vértigo este año se notó en el tiempo que tuvieron algunos artistas (fuera del número principal) en relación a otros sobre el escenario. Nombres consagrados, que tienen mucho para decir y cuyas presentaciones honran su región, como el caso de Bruno Arias, que ofreció un set provisto de una de las mejores bandas del momento (Luis Salamanca en vientos, Leo Villagra en bajo y Pachi Herrera en segunda voz y charango, entre otros), más una puesta en escena impecable y colorida. El jujeño pudo tocar sólo 15 minutos, que aprovechó al máximo, como lo hizo la riojana María de los Ángeles "Bruja" Salguero, con el mismo tiempo en la misma noche. Ambos se quedaron sin bises, como se quedó sin bises el Dúo Coplanacu en la segunda noche.

 

Fue notable como quienes programan los festivales no atienen a lo que se viene escuchando durante el año, y tampoco a lo que pide el público. La Bruja Salguero ha sido elegida como la artista de folklore de la década. Bruno Arias es uno de los artistas con más llegada en los festivales. Otros músicos con propuestas un poco menos concretas y definidas, pero con puestas en escena grandilocuentes para el aplauso fácil, han tenido espacios extensos y varios bises.

 

Habría que replantearse cuál es el criterio de los programadores para elegir quién puede estar más o menos tiempo sobre el escenario, y quien no (como pasaba hace algún tiempo en Cosquín), y si realmente vale la pena que un artista con tanto para decir y mostrar tenga sólo 15 minutos sobre el escenario.

 

En cuanto a los números principales, tampoco hubo novedades respecto a otras ediciones. Así, el martes fue del Chaqueño Palavecino, los lunes de Los Tekis, los miércoles de Abel Pintos, Soledad el sábado. Salvo los jujeños con una nueva puesta en escena y Abel, con nuevo disco, el resto reflotó viejos repertorios. La novedad fue la presentación de Los Rojas con un espectáculo de Folclore, el primer sábado del festival.

 

La elección de programar a Leo Dan y Palito Ortega (ambos por primera vez en el escenario Martín Fierro), al menos para la venta de entradas, fue acertada. Sin embargo, a los efectos de definir si son artistas que deben estar en el festival, las opiniones son dispares. Ambos recordaron sus más grandes éxitos, uno sumando algo de su actual repertorio, el otro cautivando a un público nostalgioso con un recorrido por su carrera, más homenajes: a Sandro, a Guarany (recientemente fallecido) y a Charly García, que desde la pantalla saludó al público con un riff de guitarra. Un párrafo aparte merece la banda que acompañó al tucumano, comandada por Lalo Fransen en la guitarra.

 

El miércoles 11, Abel Pintos perdió en la venta de entradas contra Soledad, que se presentó el sábado 14. Si bien el huracán de Arequito, que celebró 20 años en el festival (como viene haciendo en cada uno de los escenarios) tiene un público seguidor, hay que tener en cuenta que se presentó un sábado, contra el miércoles de Abel. Mientras la noche del cantante de Ingeniero White cortó 16400 tickets, la de Sole batió record de venta hasta ese día (la superarían los Manseros en la noche de cierre) con 20 mil entradas vendidas.

 

Bruno Arias, © Paul Amiune
Bruno Arias,
© Paul Amiune

 

Lo que hay que decir

 

El compromiso estuvo como siempre de la mano de artistas que tienen cosas para decir, y las dijeron, a pesar de los pocos minutos que tuvieron sobre el escenario. El riojano Mariano Luque, además de acomodar algunos de los temas de su nuevo disco Cosecha en ¡10 minutos!, mencionó el tema de los mapuches en el sur, Bruno Arias llamó a colaborar con los pueblos de la Quebrada de Humahuaca devastados por un alud (su voz fue especialmente dirigida al gobernador Morales) y luego de decir que "ojala que este año se cuide más la naturaleza, la Bruja Salguero recitó los versos de Antiguo Labrador de Armando Tejada Gomez. Raly Barrionuevo recordó la mentada marcha por la ley de bosques del pasado 28 de diciembre, con un mensaje dirigido a los medios que informan erróneamente. "El desmonte causó la peor inundación de la historia de Córdoba", dijo. También Mario Álvarez Quiroga en la misma noche hizo alusión al desmonte con su Chacarera de las corbatas. Coplanacu hizo lo mismo en su actuación de la segunda noche.

 

Guarany

 

Hubo si, homenajes al cantor que falleció el jueves 13 en Luján a los 91 años, y que tomó a todos de sorpresa. Improvisadamente, el presentador Andrés Bolletta preparó para la apertura un homenaje al cantor popular que había partido hacia unas horas. Luego vendrían los tributos de Leo Dan y Palito Ortega, y (al día siguiente) y Soledad y Jairo con bloques dedicados especialmente a Guarany. Jairo interpretó una estremecedora versión de Si se Calla el Cantor, convirtiéndose en otro de los momentos inolvidables de la edición de este festival.

 

Destacados

 

Los del Portezuelo de Salta, Los Pampas de la provincia de Buenos Aires, Marcelo Toledo de Santiago y Lucrecia Rodrigo de la Pampa (vive en Córdoba), temprano y fuera de la transmisión, también entregaron sus canciones, con el aire de la tierra de donde cada uno es oriundo. Los Queñuas, homenajearon al norte; el dúo Orellana Lucca se llevó una de las ovaciones más grandes del festival para un artista que hace poco transita la grilla y fue consagrado (va el segundo año que actúan, en el primero se llevaron una mención de honor), y que se condice con un año exitoso; Ligia Piro (cuya actuación sufrió al impaciente público de Abel Pintos y la inoportuna apertura del campo), logró sin embargo imponer unos de los más bellos momentos musicales de la edición 52ª. Por su parte, artistas como Abel y Luciano Pereyra ya alejados del folklore, lograron cautivar a su público (que colmó las plateas), con romanticismo y seducción. Ambos entregaron un breve segmento folklórico, para dejar en claro que son ellos también hijos de los festivales. Soledad, como ya dijimos fue hasta el sábado la más convocante, y volvió a confirmar que a base de talento para comunicarse con la gente y carisma, se puede tener vigencia

 

Clásicos en el camino

 

Los Manseros Santiagueños, Polo Román, Pancho Figueroa, Los Carabajal, Los Visconti, Los Cantores del Alba, Los 4 de Córdoba, Las Voces de Oran, cumplieron con esa nostalgia necesaria, aunque sin ofrecer novedades, más que —en el caso de Los Manseros— algunas canciones de su última producción discográfica. Estos últimos cerraron el festival con 22 mil entradas vendidas y un sentido homenaje a Guillermo "Fatiga" Reynoso, el integrante fallecido este año. Otro año en el que baten record de público, cumpliendo con aquello de que el éxito de un artista no depende de una puesta en escena grandilocuente sino de autenticidad y contenido, en este caso, sentimental.

 

En esta edición de Jesús Maria, el poder lo han ejercido artistas cuyo carisma fue más allá de una presentación grandilocuente. Entonces, sobre el escenario quedó flotando sólo el recuerdo de aquellos que se metieron al público en el bolsillo a fuerza de llegar al corazón, y —también— los que subieron a decir lo que había que decir.










 
PUBLICIDAD
ARTÍCULOS DEL MISMO AUTOR
PUBLICIDAD

 

LO + EN CANCIONEROS.COM

 

HOY DESTACAMOS
Ánimo animal

por Francisco Espinosa el 12/12/2018

El pasado 10 de diciembre un abarrotado Wizink Center de Madrid homeanajeaba a Luis Eduardo Aute de la mano de veinte voces como las de Joan Manuel Serrat, Silvio Rodríguez, Joaquín Sabina, Vicente Feliú, Vïctor Manuel, Ana Belén, Pedro Guerra o Ismanel Serrano, entre otros.

HOY EN PORTADA
Entrevista a Litto Nebbia (II)

por Manel Gausachs el 14/12/2018

Hoy publicamos la segunda parte de la entrevista que tuvimos con el maestro rosarino en su última visita a Barcelona. Proseguimos hablando de su faceta como productor, de su nueva autobiografía Mi banda sonora y de lo cerca y lejos que está a la vez entre sí todo el mundo hispánico de la música.

 



© 2018 CANCIONEROS.COM, CANDIAUTOR 2010 SL

Notas legales

Qué es cancioneros
Aviso legal
• Política de privacidad

Servicios

Contacto
Cómo colaborar
Criterios
Estadísticas
Publicidad

Síguenos

   

 

Acceso profesional