Concierto: Luis Eduardo Aute. BarnaSants
Lugar: Palau de la Música
Fecha: 31 de enero de 2008
El esperado concierto de Aute reunía ingredientes de un gran acontecimiento. La presentación de su nuevo trabajo “Humo y azar”, como parte de un concierto largo y lleno de emociones y nostalgias dentro del marco incomparable y magnífico del Palau de la Música, hacían prever un concierto memorable.
Había expectación. Las entradas en el Palau no son nunca económicas, pero el aforo estaba completo. Eso lo único que significa es que Luis tiene un público amplio y entregado que le sigue desde hace mucho.
A mi me resulta algo complicado hacer la crónica de este concierto puesto que nunca fui “autista”. Le conozco, le sigo a distancia y reconozco en su repertorio unas cuantas canciones muy buenas, pero su carácter de “canción intimista”, casi susurrada me resulta bastante insatisfactoria, en general. Quizás por eso el concierto se me hizo laaaaaaargo.
Los músicos que le acompañaban ejecutaron su labor más que bien y Aute estuvo en su línea “slowly” de siempre. No podía esperarse otra cosa, esa es la verdad. Los que van a escucharle saben a lo que van y en este sentido no defraudó. Los años pasan, nos vamos poniendo viejos, como diría Milanes, pero Aute sigue manteniendo un buen tono de media-voz. Si nunca ha cantado con fuerza no le vamos a exigir que lo haga ahora y el tipo de canciones que canta tampoco se prestan a grandes alardes.
Personalmente me aburrí, pero sabía que eso podía sucederme, del mismo modo que imagino que hubo gente que disfrutó del espectáculo.
Algunas canciones nuevas junto con las de siempre fueron dando forma a un concierto con pocas sorpresas: una canción desafortunada (la que habla de Velázquez, Goya y Picasso), un grupo de músicos que lo hicieron todo mas fácil y un final de fiesta con “La belleza” y “Al alba” cantada a capela, recursos fáciles pero medio obligados para terminar con la cabeza bien alta.
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En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

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