El músico catalán Xarim Aresté acaba de lanzar La flor, el primer single de Polinèsies (BankRobber, 2017), el que será su nuevo trabajo en solitario que publicará el próximo 20 de octubre de 2017.
Polinèsies, el nuevo trabajo del músico catalán Xarim Aresté, trata la relación que existe entre el todo y cada una de sus partes. De todo lo que hay de nosotros en los demás y viceversa. Habla del aislamiento del individuo y, a la vez, de cómo estamos conectados los unos a los otros. Cada canción representa una emoción, y cada emoción lleva asociado un bloqueo y su correspondiente liberación.
En total, 10 canciones elegidas entre un centenar de candidatas, producto de un momento de creatividad desbordante. Una excelente colección que consolida a Xarim Aresté como un virtuoso de las palabras, como un poeta de la guitarra.
El disco se ha cocinado en Blind Records con la complicidad de Santos Berrocal y Florenci Ferrer, reconocidos productores de grupos como Love of Lesbian o Sidonie, entre muchos otros. Incluye aportaciones musicales de los habituales Ermengol Mayol (batería), Miquel Sospedra (bajo) y Ricard Sohn (teclados) además de coros ocasionales de amigos como Sidonie, Gerard Quintana, Roger Pistola o Ljubljana & the Seawolf. Y como siempre, el arte de Joan Garau en la carpeta.
Con el anterior disco, La rosada (BankRobber, 2017), le llovieron ya los premios y las buenas críticas. Ahora sube la apuesta con Polinèsies, un viaje a través de un universo a la vez íntimo y colectivo donde cada canción es una isla formada por mil islas distintas.
La flor es el primer single de Polinèsies que se publicará el próximo 20 de octubre de 2017.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos