El cantante Joaquín Sabina, de 69 años, evoluciona "bien" y "sin complicaciones" de la tromboflebitis en la vena ileofemoral de su pierna izquierda por la que tuvo que ser ingresado el pasado 21 de abril, según el parte médico emitido este lunes por el centro sanitario madrileño donde está hospitalizado.

Joaquín Sabina, que tuvo que suspender el concierto que tenía previsto en A Coruña el pasado 21, "permanecerá durante varios días hospitalizado, en reposo y bajo tratamiento farmacológico", añade el parte médico, "emitido a petición de la familia" de artista.
Ya en 2010, el 16 de septiembre, el cantante tuvo que posponer un concierto previsto en Barcelona debido a una caída doméstica. Ese mismo año, en mayo, cuando estaba a punto de ofrecer sus primeros tres conciertos en Estados Unidos —Nueva York, Miami y Los Ángeles—, tuvieron que ser suspendidos por problemas intestinales, que el propio músico atribuyó a una "diverticulitis aguda".
También problemas de estómago le llevaron a abandonar el escenario a los 20 minutos de comenzar el primer concierto —13 de diciembre de 2014, en Madrid—, de la gira 500 noches para una crisis.
El 10 de marzo 2017 publicó Lo niego todo, un nuevo disco con temas nuevos y en solitario, el primero en ocho años, tras Vinagre y rosas. Ese mes, Sabina tuvo que reprogramar las fechas de sus conciertos en Iberoamérica debido a que fue operado de una hernia ventral.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos