Fernando Cabrera, uno de los artistas con más personalidad en la música popular del Uruguay en las últimas décadas, publica 432, su nuevo disco con once canciones de autoría y una prestada. Una álbum breve —27 minutos— pero intenso.
Bajo el enigmático nombre de 432 se esconde el número de puerta de la casa de los abuelos maternos de Fernando Cabrera, que ha querido titular así su último trabajo.
Este el nuevo disco del trovador uruguayo tiene como invitados especiales a Martín Buscaglia, Gonzalo Levin (saxo, flauta), y Federico Vaz (armónica).
Incluye temas de un minuto de las que suele producir, "canciones muy breves, muy chiquitas, que no siento que necesiten ser repetidas o agregarles una introducción para estirarlas, son así, microcanciones, acá hay cuatro de ellas". En total doce temas, once de su autoría y uno de Eduardo Larbanois y Mario Carrero.
Nacido en diciembre de 1956 en el barrio Paso Molino de Montevideo, Fernando Cabrera toca la guitarra, canta, compone, arregla, escribe poemas, enseña y produce música. Ha participado en gran cantidad de espectáculos y grabaciones como solista, integrante de grupos, arreglador y autor.
Sus comienzos artísticos se ubican hacia 1977, integrando el trío MonTRESvideo junto a Gustavo "Pacho" Martínez y Daniel Magnone.
En la década del 80 participó activamente junto a mitos ausentes de la canción rioplatense como Eduardo Mateo y Eduardo Darnauchans.
En 1984 comenzó su carrera solista, la cual quedó registrada en el álbum El viento en la cara para el sello Ayuí / Tacuabé ese mismo año.
A partir de ese momento y hasta la actualidad su producción discográfica no se ha detenido: El viento en la cara (1984); Autoblues (1985); Buzos Azules (1986); Mateo & Cabrera (con Eduardo Mateo, 1987); El tiempo está después (1989); Fines (1993); Río (1995); Ciudad de la Plata (1998); Viveza (2002); Bardo (2006); Canciones propias (2010) y Viva la patria (2013) y Canta Mateo y Darnauchans (2015). En 2012 presentó Intro, un libro de 65 poemas inéditos acompañado de un DVD grabado en vivo en el mítico estudio ION de Buenos Aires.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos