El cantautor catalán Miquel Abras sorprende con dos lanzamientos discográficos casi simultáneos: Punt de no retorn (Punto de no retorno, u98 Music 2018), que salió ayer y Punt de partida (Punto de partida, u98 Music 2018), que ha salido hoy.

El cantautor catalán Miquel Abras (La Bisbal d'Empordà 1977) acaba de lanzar casi simultáneamente dos discos: Punt de no retorn (Punto de no retorno, u98 Music 2018), que salió ayer y Punt de partida (Punto de partida, u98 Music 2018).
Abras define Punt de no retorn, el primero de los dos álbumes, como el disco que estaba obligado a hacer moralmente y no quería dejar pasar: la oportunidad donde denuncia con sus canciones la brutalidad del 1 de octubre —imágenes que dieron la vuelta al mundo con la policía impidiendo votar a la gente— y su ruptura total con el estado español hasta llegar a este "punto de no retorno".
Un disco producido por el productor Carlus Ramió donde se puede escuchar toda la rabia de un disco crudo y muy contundente.
Punt de partida, el otro disco, es el que tenía proyectado desde un buen principio con un cambio de sonido y de productor con toques más actuales. Un disco muy fresco, optimista, producido por Albert Solà donde florecen más que nunca los toques de música electrónica y los estribillos pegajosos.
Miquel Abras comenzará el próximo mes de enero una nueva gira acompañado de una banda de tres grandes músicos, Carlus Ramió (bajo), Albert Solà (guitarras y teclados) y Danko Compta (batería y percusión) donde presentarán las canciones de estos dos trabajos discográficos, un repertorio diseñado para emocionar, bailar y reflexionar.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos