Con una gala en el teatro Astral, en esta ciudad, fueron otorgados anoche los Premios Cubadisco 2018, fiesta del disco cubano que exalta lo mejor de la música dentro de la Isla.

ACN - El Gran Premio se le entregó a Beatriz Márquez, la Musicalísima, por el fonograma Libre de Pecado, producido por Jorge Aragón bajo el sello Colibrí.
Asimismo, se honró con un Premio Especial Extraordinario a Liuba María Hevia por sus 35 años de vida artística y su obra fonográfica y autoral.
En la Música Popular Bailable resultaron laureados Adalberto Álvarez y su Son, por su trabajo en De Cuba pa’l mundo entero, en el apartado Agrupaciones; Alexander Abreu y Havana D’Primera, por Cantor del pueblo en la categoría Voces; y Ángel Yos en Jóvenes talentos por el fonograma Vamo’ hacerlo.
Un viajero más, de Ernesto Blanco; Confesiones de un náufrago, de Extraño Corazón; y Pa´lante el mambo, de Diego Gutiérrez, fueron otros de los principales galardonados en Pop, Rock y Fusión, respectivamente.
También se destacó con Premios de Honor el trabajo del Septeto Nacional Ignacio Piñeiro, por sus 90 años; las Producciones Colibrí en su Aniversario 15; y el Grupo Madera de Venezuela.
El Comité del Premio Cubadisco, presidido por el músico Jorge Gómez, galardonó un total de 25 categorías entre 240 producciones fonográficas en las que se agruparon todos los géneros musicales.
Durante la gala actuaron prestigiosas agrupaciones y artistas de la cultura nacional entre los que destacaron Enrique Álvarez y la Charanga Latina, Beatriz Márquez, Nube Roja, la rapera Telmary, Cimafunk, el trovador Ray Fernández y el grupo Moncada.
Las plataformas digitales democratizaron el acceso a la música y multiplicaron las posibilidades de publicación para miles de artistas. Sin embargo, dos décadas después de su irrupción, el mercado parece avanzar hacia una dirección inesperada: los éxitos son cada vez más locales, los algoritmos refuerzan las fronteras culturales y, salvo los artistas mainstream, resulta cada vez más difícil descubrir en nuestros escenarios a músicos procedentes de otros países, especialmente cuando deben cruzar un océano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos