La vocalista retomará desde el viernes 18 en el ND Teatro la serie de funciones de su estupendo décimo disco Maldigo para, avisó, "refundar algo que yo misma generé".
La intérprete, una voz personal y esencial de la canción argentina, añadió que decidió "hacer un parate para abocarnos juntos los dos a resolver esa situación tan angustiante".
Liliana Herrero concretó anoche en el teatro porteño Coliseo mucho más que la presentación formal de su reciente décimo álbum solista Maldigo, ya que junto a unos fantásticos músicos consiguió plasmar el espíritu profundo, urgente, doloroso y bello que contiene ese repertorio y su puesta sonora.
Ladrillos a la vista de una escenografía amenazante, islas de lana, un diseño de luces climático y un sonido impecable para apreciar desde la furia al susurro, dieron marco a un cancionero que Herrero, con dotes de alquimista y una entrega descomunal, amalgamó para construir un discurso febril e inspirador.
Liliana Herrero, una de las artistas argentinas que mayor empeño pone en forzar los límites y las convenciones, concreta con Maldigo, el más reciente documento de su inquietante obra musical, un nuevo y gigantesco gesto de testimonio y libertad.
Y la propuesta del nombre de la placa es apenas el primero de los múltiples convites que forman parte de un discurso colmado de cosas que deben ser dichas aunque no exista la palabra capaz de contenerlas.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos