Nada que olvidar será el primer disco del grupo costarricense Malpaís tras el fallecimiento de su líder, cantante, compositor y arreglista, Fidel Gamboa, en agosto del 2011. La tarea de componer recayó desde entonces en su hermano Jaime Gamboa, quien ya había escrito gran parte de las letras del grupo.
Nada Que Olvidar fue grabado entre México y Costa Rica, en un trabajo que supervisó directamente Bernardo Quesada y que, según los músicos, está completamente a la altura de sus anteriores trabajos, e incluso en ciertos aspectos técnicos, está por encima.
Un pianista, compositor, productor y quien ha vuelto realidad proyectos “imposibles” será el Ministro de Cultura. Manuel Obregón lo ve como un aprendizaje y la esperanza de su gremio es que no llegue nunca a ser hombre de saco y corbata
Imposible, esa palabra que, lejos de espantar a Manuel Obregón, le saca la fiera que lleva adentro. De no ser así, el pianista, compositor y productor costarricense jamás hubiese puesto alma, corazón, vida y cabeza para crear lo que se pensaba “imposible”: orquestas que reunieran a decenas de músicos populares para borrar fronteras. Así nacieron la Orquesta de la Papaya —para Centroamérica— y la Orquesta del Río Infinito —para efectos de América Latina—.
El pianista Manuel Obregón, miembro del grupo costarricense Malpaís y director de la Orquesta de la Papaya, fue nombrado este jueves nuevo Ministro de Cultura por la presidenta electa Laura Chinchilla.
“Cuando me lo plantearon una de las cosas que me da más ilusión es fortalecer la identidad nacional por medio del arte”, manifestó este jueves ante la pregunta de cuál será su principal meta cuando asuma el cargo.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

Notas legales
Servicios
• Contacto
• Cómo colaborar
• Criterios
• Estadísticas
• Publicidad
Síguenos