La ciudad de Cochabamba en Bolivia celebró con 1.600 charanguistas el Bicentenario del primer grito libertario contra la corona española. El concierto reunió unas cinco mil personas. Los organizadores del evento señalaron que el objetivo del evento es alcanzar la reivindicación del origen del instrumento como propio, ante la disputa que existe entre Chile y Perú.
El evento comenzó con la cifra establecida de 1.500 charangos pero superó la expectativa y se prevé más de 1.600 charanguistas interpretando en conjunto, de acuerdo al maestro del charango y organizador del evento, Alfredo Coca.
La alcaldía de la ciudad boliviana de Cochabamba, en el centro del país, organiza un concierto de 1.500 charangos para conmemorar los 200 años de su revolución contra la colonia española, informó hoy una fuente oficial.
En octubre de 2009, Coca organizó la "Orquesta de los Mil Charangos" que logró entrar en el Libro Guinness de los Récords como "la más grande del mundo" de su especialidad con un primer concierto celebrado en la ciudad andina de Potosí con interpretes de Bolivia, México, Argentina, Chile, Francia, Japón y Estados Unidos.
La ministra de Culturas de Bolivia, Zulma Yugar, formalizó en París, Francia, la solicitud ante la Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) para postular al charango como Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad.
La gestión a la ministra Yugar fue acompañado por el maestro charanguista Ernesto Cavour, quien además de activo miembro de la Sociedad Boliviana del Charango, es autor de una minuciosa investigación histórica sobre los orígenes de este instrumento musical andino que se originó en los alrededores del Cerro Rico de Potosí, actual territorio boliviano.
El trovador cubano Silvio Rodríguez abrió el 1 de septiembre en el Gran Teatre del Liceu de Barcelona su nueva gira por el Estado español con un concierto de 22 canciones que fue creciendo paulatinamente hasta desembocar en una sucesión final de clásicos. A punto de cumplir 80 años, Rodríguez mostró una voz sólida, mantuvo la habitual sobriedad de sus conciertos, dejando que fueran las canciones y la poesía las que expresaran aquello que apenas necesitó explicar con palabras.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.

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