Un nido en la garganta


Más de treinta,
los ojos son los del niño que canta
en esa cinta de familia, parece ayer.
La sangre no miente, la voz ha cambiado
y como siempre la espina en el costado
es sólo una parte del armazón que ahora llevo puesto
para defenderme de la soledad.
Siempre menos capaz,
de evitar el hambre y la sed.
Más viejos quizá seremos
menos previsibles que ayer.

Pero estás tú
y revientas mis palabras ansiadas,
mis burbujas pintadas en papel.

Y siempre te vas, la canción está de más,
siempre es así: te hablo de mí
por no saber qué más mentiras
puedan aparecer en mi discurso.
Y al final vas a entender
la mitad de mis palabras.
Nunca ha sido fácil retenerte aquí,
mi bien, mi amor jodido,
si hay ganas de volver, vamos a ver.

Pues si es así, vamos a ver: siempre pensé
que una canción debía empezar con esta frase.

"Yo soy lo que me atormenta,
todo lo que sienta frágil bajo mi mano"
y mi voz suspiró en más idiomas
para inventarse un nido en la garganta
y saber que soy soplo de viento en la ciudad dormida.
Aprendí de la vida
que al cielo no te puedes aferrar en la caída.

Y siempre te vas, la canción está de más,
siempre es así: te hablo de mí
por no saber qué más mentiras
puedan aparecer en mi discurso.
Y al final vas a entender
la mitad de mis palabras.
Nunca ha sido fácil retenerte aquí,
mi bien, mi amor jodido,
si hay ganas de volver, vamos a ver.


Autor(es): Alessio Arena