Che Dringue


¡Che, Dringue!...
Yo soy la mesa de ese bar
en un entonces...
los nombres
de los amigos que no están
y no responden...

Las voces
de los remotos camarines
gritándote en la noche
de algún pueblo sin faroles...

¡Che, Dringue!...
Sabés que aquella soledad
de los hoteles
y el duende
de la tristeza de Chaplin
se te parecen.

Tu corazón
volviendo al barrio aquel
por la chiquilla que te amó
con una estrella de papel...

Tal vez tu vieja soledad,
¡Che, Dringue, hermano!...

Volvamos
que parte un tren al nunca más
del horizonte.
Que hay teatros
con las cortinas de percal,
que te conocen.

¡Che, Dringue!...

Total: la gente no sospecha
que se murió el payaso
de tristeza
en una noche...

Su esfinge
te dio la trágica nariz
de tres colores
y el duende
de la tristeza de Chaplin
con gusto a tango.

Tu corazón
volviendo al barrio aquel
por la chiquilla que te amó
con una estrella de papel...

Yo soy tu vieja soledad,
¡Che, Dringue, hermano!...


Autor(es): Cátulo Castillo, Roberto Pansera