Manolo era todo un macho de pelo en pecho
pero estaba algo cansado,
estaba harto de su sexo...
así que se afeitó y se depiló
y ahora Manolo es toda una mujer
desde que va por el lado de la vida más salvaje
—Sí, Manoli—
por el lado más salvaje de la vida.
Natalia era un poco pija, divertida y sin manías
sus amantes mantenían
su pisito de estudiante
pero eso si,
era muy decente sus clientes eran ricos,
finos y elegantes,
y así sobrevive,
por el lado más salvaje de la vida
—Sí, Natalia—
por el lado más bestia de la vida.
Hey lei lerei lerei lei lerei lerei !!
Lai lolai lolai lolai lailo lolai !!
lailololaiiii...
Jaimito el camellito
nunca dio nada,
ni un toque por aquí,
ni un toque por allá,
si te quieres flipar
hay que pagar
y es que en esta ciudad
ya no hay nadie que nos diga
—Hey amigo,
¿Te vienes a dar una vuelta conmigo?
Hey Jaimito—
Aurelio se fue del pueblo
voy a comerme el mundo
era un poquito palurdo, campechano y aburrido
y si ahora lo vieras
en la discoteca
que marcha lleva
venga, venga, venga
bailando por el lado más bestia
—Sí el Aurelio—
por la pista más bestia de la vida.
María iba a 1.000 por hora
iba muy deprisa
cuanto más ciega se ponía
más a gusto se sentía
acabo con ella una taquicardia
y su mejor amiga ya me lo decía
es que María iba por el lado más bestia de la vida;
Sus amigas le decían:
Vas por el lado más bestia de la vida.
Versión de "Vida y milagros"
Manolo era todo un macho de pelo en pecho
pero estaba hasta los huevos
estaba harto de su sexo...
así que se afeito y se depilo
y ahora Manolo es toda una mujer
desde que va por el lado de la vida más salvaje
—Sí ,Manoli—
por el lado más salvaje de la vida.
Natalia era un poco pija, libertina y sin manías
sus amantes mantenían
su pisito de estudiante
pero eso si,
era muy decente sus clientes eran ricos,
finos y elegantes,
y así sobrevive,
por el lado más salvaje de la vida
—Sí, Natalia—
por el lado más bestia de la vida.
Hey lei lerei lerei lei lerei lerei !!
Lai lolai lolai lolai lailo lolai !!
lailololaiiii...
Jaimito el camellito
nunca dio nada,
ni una raya ni un canuto,
ni un ácido ni un pico,
tu ¿qué, eh?
si te quieres drogar
tendrás que pagar
y es que en esta ciudad
ya no hay nadie que te diga
—Hey amigo,
¿Te vienes a dar una vuelta conmigo?
¿Te vienes conmigo? Que si, que no…
Hey Jaimito—
Aurelio se fue del pueblo
voy a comerme el mundo
sé que era un poquito palurdo, campechano y aburrido
y si ahora lo vieras
en la discoteca
que marcha lleva
venga, venga, venga
bailando por el lado más bestia
—Sí el Aurelio—
por la pista más bestia de la vida.
María iba todo el día,
de cocaína…
cuanto más ciega se ponía
más a gusto se sentía
acabo con ella una taquicardia
y su mejor amiga ya me lo decía
es que María iba por el lado más bestia de la vida;
Sus amigas le decían:
Vas por el lado más bestia de la vida.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.
Durante el periodo de la Unidad Popular en Chile, la efervescencia creativa dio lugar a proyectos artísticos ambiciosos. Entre ellos destaca Los Siete Estados, un ballet concebido por el coreógrafo y director del Ballet Nacional Chileno, Patricio Bunster, que reunió en un mismo espacio de experimentación al cantautor Víctor Jara, al compositor peruano Celso Garrido-Lecca, al Ballet Nacional, a la Orquesta Sinfónica de Chile y a una nómina imprescindible de la Nueva Canción Chilena y movimientos afines: Inti-Illimani, Isabel Parra, Los Blops, Patricio Castillo y el grupo cubano Manguaré.