Vino a mí, una serpiente larga y verde
con ojos de rubí.
Estaba maltratada y -como el ayudar nada cuesta-,
muy seguro de mí la cogí.
Tan bonita y tan inocente enredó su colita a mi cuello,
y qué importa que no le haga gusto a aquellos que dicen
que eso no era bueno, que por su veneno es mejor
que la dejara donde vino y que no toque aquellos bichos,
que es mejor de “lejecitos” mirarlos.
Que mucha gente a conocido
a desdichados que ha mordido
y que los deja con la “cara de palo”.
Pero me dijo que era buena,
mientras metía y sacaba la lengua,
que si llegaba a morder, sólo sería por comer
y así comiendo crecía y crecía.
Y fue tan buena que hasta me defendía asustando a aquel niño
que me pega a cada rato.
Vaya si estábamos bien,
que yo de premio dejé que se comiera al gato.
Y pasó el tiempo juntos, y ella crece que crece
y como de la familia la trataba mi gente.
Y fue más tiempo juntos, y ella come que crece,
y si yo estaba en la escuela, preguntaban por ella.
Y cuando al fin se acabó nuestra alacena
fue a cenarse a mi abuela
y de un trago largo todos mis juguetes.
¡Detente y mira -dije- Por favor! ¡Oh, no!, pero no.
No quiso hacerme caso ahí en mi súplica
y acorralándome con sus mandíbulas,
me dijo: -al fin te enteras quién soy yo-.
Y en el ombligo me mordió.
Ven Mamaíta y hazme “sana, sana”,
quítame el recumbé de su quijada.
Ay Mamaíta, sácame sus dientes,
cúrame el resquemor de su tridente
Porque hay gente como serpiente
que afea
Y otra gente como escalera:
Llevadera
Hay mucha gente como serpiente:
Embustera
Y existe gente como escalera:
Justiciera
Porque hay gente como serpiente:
montonera, traicionera, majadera y altanera que estropea,
así que por no hacerte el cuento largo, Mamaíta, sucedió que desperté
y de la impresión: me hice pipí.
El cantautor chileno Manuel García inició su gira española el 17 de octubre en el CAT de Barcelona con un concierto de más de dos horas, organizado en cuatro bloques que recorrieron su repertorio, sus raíces musicales y algunas de sus influencias. Una actuación especialmente cuidada, marcada también por la muerte de su padre tres días antes.
Publicaba ayer el periodista musical Jordi Bianciotto, en El Periódico de Catalunya, un artículo sobre el fracaso del Feroe Festival, cuya segunda edición, impulsada por el periodista y promotor Albert Puig, se ha cancelado por la escasa venta de entradas.