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Vals del perdón


Versión de Javier Krahe
Con un vals,
con un vals al compás del ocaso,
un dos tres, un dos tres, y otro paso
con un giro envolvente y te digo:
si quieres me caso
de nuevo contigo.

Bésame,
con un toque de melancolía,
bésame, bésame todavía
como besan los rojos desmayos
del sol cuando envía
sus últimos rayos.

Háblame con tu deje tan dulce a mi oído,
dí que sí, aunque sea una exageración
sólo pido
que este vals sea el vals del perdón.

En París
donde fuimos tú y yo paseantes,
tu y yo, tu y yo, los de antes,
deslumbramos a los tenebrosos
y fuimos amantes
y fuimos hermosos.

Esa luz
sonriente de la primavera
hoy aún, hoy aún reverbera
sobre dos corazones flechados
una vida entera
pese a sus pecados.

Que el salón no lo sea de pasos perdidos,
anda, ven, corazón a estrenar otra vez
los latidos
del amor en la calle del Pez.

Ay, hélas,
nuestro invierno se acerca al galope,
déjame, déjame que te arrope
y será mi diaria tarea
que fuego esté a tope
en la chimenea.

Y los dos
enlazados en santa alianza
y sin fe, y sin fe ni esperanza,
mientras arda una mínima astilla
sigamos de danza
en la última orilla.

Cuando ya ni siquiera morir nos extrañe
que París, con el eco de un acordeón
acompañe
este vals, este vals, este vals
y el final y el perdón.







 
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