Beben los vientos paisanas
por la virtud de mis canas,
gracias, canción,
pagan pródigos mecenas
mis puritos y mis cenas,
gracias, canción,
gracias a ti trago espinas
que resultan proteínas,
gracias a ti, retozonas,
allá van mis feromonas,
mira qué bien.
Mira qué bien que reúnas
las palabras oportunas
para lo que yo pretendo,
eso está bien,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Por tus bonitas escalas
suben a escena mis galas,
gracias, canción,
y nunca estoy a dos velas,
nada debo a sacamuelas,
gracias, canción,
gracias por tus retahílas
que me dictan: ¡rompan filas!
gracias por tus carambolas
que me salen por sí solas,
mira qué bien,
mira qué bien estimulas
a mis chulos y a mis chulas
–siempre que no estén mintiendo–
eso está bien,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Si por ventura me llamas,
dejo ajedrez, dejo damas,
gracias, canción,
dejo tan dulces problemas
tras tus notas, tus fonemas,
gracias, canción,
si por azar busco rimas
nunca me las escatimas,
sean agudas o romas
me valen para mis bromas,
mira qué bien,
qué bien me alivias reúmas
qué bien disipas mis brumas,
mientras me estás ocurriendo,
eso está bien,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Cuando te desenmascaras
y, al fin, nos vemos las caras,
gracias, canción,
luz de mis entendederas,
me alumbras noches enteras,
gracias, canción,
me gusta cuando respiras
o suspiras o deliras,
me gusta cuando decoras
interiores de señoras,
mira qué bien,
qué bien cuando te sulfuras
y te metes con los curas
y su ridículo atuendo,
eso está bien,
me parece algo horrendo,
gracias, canción.
Me gusta cuando levantas
lo mismo mantos que mantas,
gracias, canción,
y también cuando te inventas
que sería superventas,
gracias, canción,
si te adornara con cintas,
purpurina y medias tintas
y aún más cuando te lo montas
y las afrentas afrontas,
mira qué bien,
qué bien que me hagas preguntas,
qué bien cuando me arrejuntas
y nos estamos queriendo,
requetebién,
me parece estupendo,
gracias, canción.
Gracias, canción.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.