Un muchacho vuela una cometa
sobre una ciudad acorralada.
Sobre el muro su figura juega
a pintar cien mil palomas blancas.
Agarra el cordel con esa fuerza
de quien ha perdido casi todo.
No deja escapar a su cometa.
Desde lo alto se verá
su casa, el olivar,
su ayer y su ojalá.
Un hombre vigila la cometa
levantando su mirada al cielo.
El futuro es sólo una promesa
y el hogar tan sólo es un recuerdo.
Lejos de su casa un hombre espera
manos que le salven del silencio.
Flores de papel el aire lleva
y bajo los escombros
tirita aquella estrella
que marca su retorno.
Luces errantes
en tierra extraña,
sombras del pasado.
Memoria incómoda y frágil,
nuestro legado.
Mírame: existo,
sueño y respiro,
aunque algo cansado.
Llevaré hasta tu casa
ramas de olivo en mis manos.
Futuro aplazado,
duro camino del refugiado.
Luces errantes
en tierra extraña,
sombras del pasado.
Aves de papel hoy sobrevuelan
la playa que fue sangre y espina.
La brisa empuja a mil cometas
como quien sopla sobre una herida.
Agarra el cordel con esa fuerza
de quien ha perdido casi todo.
No deja escapar a su cometa.
Desde lo alto se verá
su casa, el olivar,
su ayer y su ojalá.
Nada saben de olvido y fronteras
el viento que enreda tu cabello
y entre nubes mece a las cometas
que pintan de colores el cielo.
Como un ave que siempre regresa
al lugar en que nacen los sueños,
vuela en lo alto mi dulce cometa.
Y se abrirán mañana
el corazón, la senda
que lleva hasta tu casa.
Luces errantes
en tierra extraña,
sombras del pasado.
Memoria incómoda y frágil,
nuestro legado.
Mírame: existo,
sueño y respiro,
aunque algo cansado.
Llevaré hasta tu casa
ramas de olivo en mis manos.
Futuro aplazado,
duro camino del refugiado.
Memoria incómoda y frágil,
camino a tu lado.
Llevaré hasta tu casa
ramas de olivo en mis manos.
Futuro aplazado,
duro camino del refugiado.
Luces errantes
en tierra extraña,
sombras del pasado.
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.