Las figuras de las dos guitarras las introducimos en la misma tabultara. Las voces nunca se cruzan, y las tres cuerdas más bajas pertenecen a la 1ª guitarra, y las tres primeras cuerdas a la 2ª guitarra:
/e|--7--8--3—-3*5--5--5-----7--8--3--3*5--5--5-------|
2ª guit. B|--7--8--3--3*5--5--5-----7--8--3—-3*5--5--5-------|
G|--------------------------------------------------|
/D|--------------------------------------------------|
1ª guit. A|--2--3-----0----0--0-----2--3-----0----0--0-------|
E|--------3----------------------3------------------|
e|--------8---10--12-10-12-12-12---12-12-10--8-----------|
B|--10-12---------------------------------------12-8-10--|
G|-------------------------------------------------------|
D|------------0---2--0--2--2--2----2--2--0---------------|
A|--0--2--3----------------------------------3--2----0---|
E|-------------------------------------------------3-----|
Se juntan dos pa-lom-itas en el árbol del am-o-or;
e|--7--8--3--3*5--5--5---|
B|--7--8--3--3*5--5--5---|
G|-----------------------|
D|-----------------------|
A|--2--3-----0----0--0---|
E|-----------------------|
e|---------8--10-12-10-12---12---12--12-10-8------------|
B|--10--12------------------------------------12--8-10--|
G|------------------------------------------------------|
D|------------0--2--0---2---2----2---2--0---------------|
A|-(0)--2--3-------------------------------3--2-----0---|
E|------------------------------------------------3-----|
fin de la sep-ar-a-ción que los te-ní--a contritos.
e|--7--8--3--3*5--5--5---|
B|--7--8--3--3*5--5--5---|
G|-----------------------|
D|-----------------------|
A|--2--3-----0----0--0---|
E|-----------------------|
e|--------------------8-8--12--13-15---13--12--10-12-10---|
B|--10-8-10-8--10--12-------------------------------------|
G|--------------------------------------------------------|
D|-------------------------2---3--5----3---2---0--2--0----|
A|--0----0------0---2-3-3---------------------------------|
E|-----3----3---------------------------------------------|
Brillaba con sus rayitos el sol en ese entre-tanto.
e|--12--13-15---13--12-10-12-10---|
B|--------------------------------|
G|--------------------------------|
D|--2---3--5----3---2--0--2--0----|
A|--------------------------------|
E|--------------------------------|
Los dos en un so-lo manto
e|--10-10-10-10-10-10--10-8-7---|
B|------------------------------|
G|------------------------------|
D|--0--0--0--0--0--0---0--------|
A|------------------------2-3---|
E|------------------------------|
se arre-bo-za-ron dichosos.
e|-----------8-10--12-10-12-12---12---12-12-10--8------------|
B|--10-12------------------------------------------12-8--10--|
G|-----------------------------------------------------------|
D|-------------0---2--0--2--2----2----2--2--0----------------|
A|--0--2-----3----------------------------------3--2-----0---|
E|----------------------------------------------------3------|
Dice un clarín misterio-so: «Pa---lo-mi-to, yo te canto».
e|--7--8--3—-3*5--5--5-----7--8--3--3*5--5--5-------|
B|--7--8--3--3*5--5--5-----7--8--3—-3*5--5--5-------|
G|--------------------------------------------------|
D|--------------------------------------------------|
A|--2--3-----0----0--0-----2--3-----0----0--0-------|
E|--------3----------------------3------------------|
Se juntan dos palomitas
en el árbol del amor;
fin de la separación
que los tenía contritos.
Brillaba con sus rayitos
el sol en ese entretanto.
Los dos en un solo manto
se arrebozaron dichosos.
Dice un clarín misterioso:
«Palomito, yo te canto».
Como el clavel y la rosa
florecen en el jardín,
la dalia con el jazmín
y la azucena olorosa,
se encuentran las mariposas
de aquellos dos sentimientos
y anudan sus pensamientos
al son de una melodía.
Se dicen los buenos días
en el más bello instrumento.
Lo que en la ausencia fue pena
se convirtió en alegría;
así pasaron seguidas
horas de dicha serena.
Bendicen la luna llena,
señora del firmamento.
Dice una voz en el viento
en una lengua amorosa:
«¿Quién conservará la rosa
que se abre en este momento?»
Después de tanta dulzura
sonó la antigua campana
que anuncia alguna mañana
del adiós su cruel premura.
Como la fruta madura
al desprenderse del alto,
se desgarraron en llanto
los novios sin más demora,
porque ha llegado la hora
de dividir el encanto.
Condimento de la vida
que alimenta el corazón,
más que alegría, dolor,
que nunca cierra su herida;
tisana para bebida
que calma por un instante.
Es ley de cada habitante
desde que el mundo fue mundo:
solo de dicha un segundo
para los pobres amantes.
En Barcelona tenemos la suerte de poder disfrutar de una cada vez más numerosa comunidad de artistas argentinos que habitan la ciudad y que enriquecen nuestra vida cultural. Con pocos días de diferencia tres de ellos han presentado sus respectivos trabajos discográficos en diversos espacios: en una librería abierta a la música, en la sede de un extraordinario refugio asociativo de Sants y en el auditorio de una biblioteca histórica.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.