Adiós, llanos del oeste,
ay, del oeste, matorrales y caminos.
Adiós, llanos del oeste,
ay, del oeste, matorrales y caminos.
Mi tierra negra, no saben con qué dolor,
con qué dolor de tu lado me despido.
Verdad, verdad, no saben con qué dolor,
con qué dolor de tu lado me despido.
Ayer tarde estaba yo
en Barbacoa cantando muy divertido.
Ayer tarde estaba yo
en Barbacoa cantando muy divertido,
recordando para mí,
sí, para mí, aquellos llanos queridos,
verdad, mi vida, y recordando para mí,
sí, para mí, aquellos llanos queridos.
¿Cómo es posible olvidar,
Pedro Azopardo, del llano bien florecido?
¿Cómo es posible olvidar,
Pedro Azopardo, del llano bien florecido
–verdad, Isabel–,
con sabanas y palmares,
con caballos y novillos,
verdad, verdad, con sabanas y palmares,
con caballos y novillos?
Todo aquel que fue llanero
y al ver sabanas, suspira,
Todo aquel que fue llanero
verdad, mi vida, al ver sabanas, suspira;
se acuerda de su caballo,
de su caballo, de su soga y de su silla,
verdad, verdad, se acuerda de su caballo,
de su caballo, de su soga y de su silla.
Versión de Los Olimareños:
Adiós, llanos del oeste,
matorrales y caminos.
Adiós, llanos del oeste,
matorrales y caminos.
No saben con qué dolor,
con qué dolor de tus lares me despido.
No saben con qué dolor,
óigalo bien, de tu lado me despido.
Ayer tarde estaba yo
cantando muy divertido…
Ayer tarde estaba yo, señores,
cantando muy divertido,
recordando para mí,
ay, para mí, aquellos llanos queridos,
recordando para mí,
oiga, compadre, aquellos llanos queridos.
¿Cómo es posible olvidar,
el llano que ha florecío?
¿Cómo es posible olvidar,
compadre, el llano que ha florecío
con el viento en los palmares,
en los palmares, con caballos y novillos,
con el viento en los palmares,
en los palmares, con caballos y novillos.
Todo aquel que fue llanero
y al ver sabanas, suspira…
Todo aquel que fue llanero, compadre,
al ver sabanas, suspira;
se acuerda de su caballo,
de su caballo, de su soga y de su silla,
se acuerda de su caballo,
oiga, compadre, de su soga y de su silla.
La cantante mallorquina ofreció en el Palau de la Música de Barcelona, dentro del festival Guitar Bcn, un concierto de intensidad creciente en el que L’aigua no cansa, su nuevo disco, se convirtió en el auténtico centro del repertorio. Arropada por una banda de músicos extraordinaria, Maria del Mar Bonet volvió a demostrar que, cerca de cumplir sesenta años sobre los escenarios y los ochenta de vida, sigue instalada en un momento creativo y vocal fuera de lo común.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.