Adiós, llanos del oeste,
ay, del oeste, matorrales y caminos.
Adiós, llanos del oeste,
ay, del oeste, matorrales y caminos.
Mi tierra negra, no saben con qué dolor,
con qué dolor de tu lado me despido.
Verdad, verdad, no saben con qué dolor,
con qué dolor de tu lado me despido.
Ayer tarde estaba yo
en Barbacoa cantando muy divertido.
Ayer tarde estaba yo
en Barbacoa cantando muy divertido,
recordando para mí,
sí, para mí, aquellos llanos queridos,
verdad, mi vida, y recordando para mí,
sí, para mí, aquellos llanos queridos.
¿Cómo es posible olvidar,
Pedro Azopardo, del llano bien florecido?
¿Cómo es posible olvidar,
Pedro Azopardo, del llano bien florecido
–verdad, Isabel–,
con sabanas y palmares,
con caballos y novillos,
verdad, verdad, con sabanas y palmares,
con caballos y novillos?
Todo aquel que fue llanero
y al ver sabanas, suspira,
Todo aquel que fue llanero
verdad, mi vida, al ver sabanas, suspira;
se acuerda de su caballo,
de su caballo, de su soga y de su silla,
verdad, verdad, se acuerda de su caballo,
de su caballo, de su soga y de su silla.
Versión de Los Olimareños:
Adiós, llanos del oeste,
matorrales y caminos.
Adiós, llanos del oeste,
matorrales y caminos.
No saben con qué dolor,
con qué dolor de tus lares me despido.
No saben con qué dolor,
óigalo bien, de tu lado me despido.
Ayer tarde estaba yo
cantando muy divertido…
Ayer tarde estaba yo, señores,
cantando muy divertido,
recordando para mí,
ay, para mí, aquellos llanos queridos,
recordando para mí,
oiga, compadre, aquellos llanos queridos.
¿Cómo es posible olvidar,
el llano que ha florecío?
¿Cómo es posible olvidar,
compadre, el llano que ha florecío
con el viento en los palmares,
en los palmares, con caballos y novillos,
con el viento en los palmares,
en los palmares, con caballos y novillos.
Todo aquel que fue llanero
y al ver sabanas, suspira…
Todo aquel que fue llanero, compadre,
al ver sabanas, suspira;
se acuerda de su caballo,
de su caballo, de su soga y de su silla,
se acuerda de su caballo,
oiga, compadre, de su soga y de su silla.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.