Letras de canciones
Vota: +0


Idiomas
   

Traducción automática
     
NOTA IMPORTANTE El uso de traducciones automáticas suele dar resultados inesperados.
 
Comentarios

Versión de Silvia Ulrik y Roberto Echepare

Aparece en la discografía de

La voz del dueño y el dueño de la voz


Versión de Chico Buarque
Tal vez, quién sabe, la voz del dueño
Gustaba del ducho de la voz
Pareja como la nuestra, de entrega y abandono
De guerra y paz, contras y pros
Hicieron bodas de acetato - de facto
Así como nuestros abuelos
El dueño prensa la voz, la voz resulta un plato
Que gira para todos nosotros
El dueño andaba en otras cosas
La voz era de un dueño sólo
Dios le dio al dueño los dientes,
Dios le dio al dueño las nueces
A las voces Dios dio sólo su dolor
Pero la voz estaba cansada
Cien años haciendo de santa
Soñó en desatarse de tantos nudos
En las cuerdas de otra garganta
La loca se deslizaba entre las sábanas
Llegó a sonar amantes
Y, ronca, regalar sus bemoles
A cambio de algunos brillantes
Al fin, la voz firmó contrato
Y fue a vivir con nuevo verdugo
Quería prensarse, quería ser un plato
Girar y olvidar veloz
Fue revelada en la asamblea - atea
Aquella situación atroz
La voz fue infiel, cambiando de tráquea
Y el dueño fue perdiendo la voz
Y el dueño fue perdiendo la línea -que tenia
y fue perdiendo la luz y más
Y dijo: mi voz, si vos no serás mía
Vos no serás de nadie más.

(1981)







 
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

 

LO + EN CANCIONEROS.COM
 
Más nuevoMás leídoMás votado
PUBLICIDAD

 

HOY DESTACAMOS
Novedad discográfica

por Carles Gracia Escarp el 08/06/2026

Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.

HOY EN PORTADA
Historias de vida

por Carles Gracia Escarp el 15/06/2026

Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

 



© 2026 CANCIONEROS.COM