Gloria a quien frena en seco para no aplastar
a un erizo perdido o al hijo de un jabalí.
Y gloria a don Juan por haber sonreído
a la chica que los otros nunca hubieran querido. Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria al agente que detiene la circulación
para que puedan cruzar los gatos del callejón..
Y gloria a don Juan por haberse citado
con la chica que los otros habían rechazado. Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria a quien no quiere gritar con la gente
y se niega a participar en un linchamiento.
Y gloria a don Juan por su discurso galante
a la chica en quien los otros no encontraban ningún encanto Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria al cura que protegió a un protestante
cuando por San Bartolomé la sangre inundaba las calles.
Y gloria a don Juan, que cubrió de besos
a la chica que nadie besaba por los rincones.. Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria al soldado que tiró el fusil
Cuando le dijeron: “Tienes que matar al rehén.”
Y gloria a don Juan por haber desnudado
a la chica que nadie había arremangado.. Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria a la monja que, en un día frío y blanco,
descongeló con su mano el pene del pobre manco.
Y gloria a don Juan, que hizo encenderse y relucir
un culo que, a parte de sentarse, no servía para nada. Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
Gloria a aquel que, sin tener ningún ideal sagrado,
vive sin tocarles las pelotas a sus vecinos.
Y gloria a don Juan, que quiso hacer el amor
con aquella que, sin él, hubiera muerto virgen ¡qué horror! Es muy fea, esta muchacha: yo la quiero.
El cantautor chileno Manuel García inició su gira española el 17 de octubre en el CAT de Barcelona con un concierto de más de dos horas, organizado en cuatro bloques que recorrieron su repertorio, sus raíces musicales y algunas de sus influencias. Una actuación especialmente cuidada, marcada también por la muerte de su padre tres días antes.
Publicaba ayer el periodista musical Jordi Bianciotto, en El Periódico de Catalunya, un artículo sobre el fracaso del Feroe Festival, cuya segunda edición, impulsada por el periodista y promotor Albert Puig, se ha cancelado por la escasa venta de entradas.