Un 21 de septiembre te fuiste al diablo,
y hasta ahora, cada año por las mismas fechas,
mojando mi pañuelo te echaba de menos.
Pues bien ese día ha vuelto y, ya lo ves, no tengo ni una lágrima
que llevarme a los párpados. No sé si se nota,
pero el 21 de septiembre hoy me importa un pimiento.
Nadie verá, cuando caen las hojas muertas,
un espíritu desolado que se me parece y que lleva
luto por cada hoja mientras te echa de menos.
Que los caracoles de Prévert (1) acompañen al cementerio
ellos solos la hoja muerta este año, yo no aguantaré el cirio:
el 21 de septiembre hoy me importa un pimiento.
Antes, abriendo los brazos como una avioneta,
subía hasta el cielo para seguir a la golondrina
y romperme el pescuezo echándote de menos.
El club de Ícaros ya tiene un miembro menos,
el otoño no llega cuando el pájaro me abandona:
el 21 de septiembre hoy me importa un pimiento.
Atado con un trozo de tu falda,
conservaba en el balcón un ramo de siemprevivas
que regaba con llanto, echándote de menos.
Me parece que se lo regalaré al primer muerto que pase….
Ni la pena es eterna, ¡y qué quieres que le haga,
si el 21 de septiembre hoy me importa un pimiento!
A partir de ahora, el pedazo de corazón que me queda
ya no cruzará la frontera funesta
latiendo fuera de tiempo y echándote de menos
Su fuego se ha apagado y con las cenizas, o te apresuras,
o no podrás asar ni cuatro castañas.
El 21 de septiembre hoy me importa un pimiento…
...y es muy triste no poder vivir triste sin ti.
(1) Referencia al poema de Jacques Prévert que Pujadó adaptó libremente en su primer disco (1982) con el título “Cançoneta de cargols”.
El cantautor cubano Silvio Rodríguez dio a conocer en el Hay Festival de Cartagena de Indias (Colombia) Silvio Rodríguez, diario de un trovador, un libro que reúne textos inéditos de su cuaderno personal en diálogo con 143 fotografías del argentino Daniel Mordzinski, fruto de más de dos décadas de encuentros, viajes y trabajo compartido.
El catalán Raül Refree y la gallega Aida Tarrío, con su proyecto Gala i Ovidio, presentaron en el BarnaSants su álbum conjunto Un final que parece un principio, en una noche definida como una "hermandad galaico-catalana" por el director del ciclo, Marçal Girbau, que inauguró además el espacio Dopo BarnaSants.