¿Cuántas canciones me quedan por escribir?
¿Cuántos escenarios podré aún pisar?
¿Cuántas veces podré sentirme libre
extendiendo la voz como una mano?
¿Cuántas ciudades podré visitar todavía?
¿Cuántas veces podré volver a ver a amigos lejanos?
¿Cuántos nuevos rostros archivaré a partir de ahora?
¿Cuántos pechos de seda moldearé con mis manos?
Hay una cuenta atrás para mí,
hay una cuenta atrás para ti.
Hemos visto el mar y el sol que brilla,
hemos hecho el amor y hemos hecho camino
sin oír el tic-tac constante
que subrayaba cada uno de nuestros gestos,
desde el más sublime hasta el más modesto,
mientras, inocentes, resbalábamos
por una pendiente tan pronunciada
que sólo permite ir hacia adelante.
¿Cuántos fuegos veré convertirse en cenizas?
¿De cuántas cosas tendré que arrepentirme?
¿Cuántas palabras crueles o tiernas
tendré que pronunciar, tendré que oír?
¿Cuáles serán el último sonido y la última imagen
que roerán mis sentidos hambrientos?
¿Cuántos de los que veo habrán hecho su equipaje
antes de que yo prepare el mío?
¿Cuantos de los libros que duermen en las estanterías
no volveré a abrir ni a leer?
¿Cuál ha de ser mi último viaje?
¿Cuántas veces haré de lobo y cuántas de cordero?
¿Cuál será el último de los muchos, demasiados, cilicios
que he llevado contra la piel de cuanto en cuanto?
¿Cuántas veces podré dejar y retomar los vicios?
¿Cuántos labios buscaré o me encontrarán?
¿Caeré de cáncer, cirrosis o autopista,
o de un dulce y anacrónico corazón roto?
¿Estaré solo, o seré uno más en una lista
que alguien hará saltar con un dedo?
¿El cielo estará sereno, manchado de lluvia
o tomado por el vals sombrío de la noche?
¿La muerte será una virgen o una puerca?
Mi destino ¿el olvido o el infinito?
Ayer sábado, el Teatre Principal de Inca (Mallorca) se convirtió en el escenario de "60 anys de l’amor perdut", un emotivo concierto homenaje organizado por el festival BarnaSants para honrar la figura de Joan Ramon Bonet el undécimo integrante de Els Setze Jutges, coincidiendo con las seis décadas de su breve pero influyente trayectoria musical.
Una carta abierta impulsada desde el entorno del BarnaSants reclama la creación del Ateneu de la Cançó en Barcelona, un espacio dedicado a preservar y dinamizar la canción de autor. La iniciativa cuenta con el respaldo de seis de los ocho exresponsables de Cultura de la Generalitat en las últimas dos décadas, abriendo algunas preguntas que van más allá de la música.