Letras de canciones
Vota: +0


Idiomas
 

Traducción automática
       
NOTA IMPORTANTE El uso de traducciones automáticas suele dar resultados inesperados.
 
Comentarios

Esta canción fue editada por primera vez en el disco "Secuestrados y malditos" en 2005 y posteriormente en el disco "Café Libertad 8".

Aparece en la discografía de

Plaza del Atril


Versión de Juan Antonio Muriel
Deja la funda de su violín
boquiabierta en el suelo.
Acostumbrado a sobrevivir
la calderilla es un sonajero,
en tono menor,
a veces mayor.

Mientras que pasa la gente
detrás de la vida, que se les escapa,
pone los dedos ausente
de la melodía que se le derrama
sobre el adoquín.
Plaza del Atril.

No puedes imaginarte
cuanta música errante
pasó por aquí.
Bohemia de soportales
que vive en la calle
como ese violín.

Que toca la danza,
la danza del fuego que no escucha nadie;
malditas baladas, proscritas historias
de otro país.
Guitarras desafinadas
disparan canciones contra la guerra;
aires medievales, pasión de un flautista
con nariz de flautín.


Plaza del Atril, Plaza del Atril, Plaza del Atril.
Plaza del Atril.


Y cuando llega la noche,
el sonoro silencio
de la música queda.
Y la almas perdidas
de los músicos bailan
al compás de la orquesta.

Que toca la danza,
la danza del fuego que no escucha nadie...


Plaza del Atril, Plaza del Atril, Plaza del Atril.
Plaza del Atril.

(2005)







 
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

 

LO + EN CANCIONEROS.COM
 
Más nuevoMás leídoMás votado
PUBLICIDAD

 

HOY DESTACAMOS
Novedad discográfica

por Carles Gracia Escarp el 08/06/2026

Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.

HOY EN PORTADA
Historias de vida

por Carles Gracia Escarp el 15/06/2026

Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.

 



© 2026 CANCIONEROS.COM