Muéstrame esa foto del abuelo
donde esta con la guitarra,
nos mira desde otro tiempo,
y pone ese acorde de do.
Mejor trae todas las otras;
de tu infancia, de tu boda,
tu Primera Comunión.
Una donde te pusieron elegante;
pantalón corto y tirantes,
para hacerte retratar.
Aún recuerdo, cuando yo era niño,
mi incredulidad de ver en él,
al que tengo por mi papá.
Hacen que se vea la vida
como un árbol
y que las tormentas huyan,
tierra adentro, echando flor.
Sólo queda la inocencia
del principio
y en tus ojos miro al niño,
que se ve desde el señor.
Donde ves, desde tus veinte,
en la oficina,
la lente que, de repente,
trajo algo de ti hasta hoy;
cuando en la azotea
estas entre tus hermanos,
y no vayas a olvidarte;
la reunión del comedor.
Esa donde están ustedes,
cada cual con sus asuntos
y pendientes,
cuando los captura un click.
Ya imagino conversar con
los muchachos,
que se sientan a esa mesa,
lo que estamos viendo aquí.
Ratos idos ya,
sueños, momentos, pausas,
que desfilan, se detienen
y nos miran parpadear.
¿Quién podría decir
que soy yo éste a quien cargas
y esa muchacha, contenta
y jovencita,
es mi mamá?
Se alimenta la sonrisa prometida,
con la distancia entendida
y todo así encuadra mejor;
se nos va en conversaciones y promesas
de planes que aún no se empiezan,
y ese chiste, otra canción.
Pasa el tiempo y se prolonga la velada
hasta que se ha hecho muy tarde
y ya se tienen que acostar.
Me despido y salgo a la noche estrellada,
y de regreso hacia mi casa,
me entretengo en el camino,
aficionado a recordar.
Hay discos que no necesitan levantar la voz. Azimut es uno de ellos. Joan Isaac presenta un trabajo hecho desde la contención, desde ese lugar donde la canción deja de ser ornamento para convertirse en algo casi necesario. Un disco minimalista, preciosista, trabajado con una delicadeza profundamente orgánica. Como todo en Isaac, un acto de fe.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.