SOÑÁIS.
Pues sí, claro, soñamos constantemente.
ESPERÁIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, hemos aprendido a esperar y lo esperamos todo.
QUERÉIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, queremos demasiado, más, todo, ávidamente.
TENÉIS DEMASIADA PRISA.
Pues sí, claro, caminar, llegar, recomenzar, tenemos prisa, mucha prisa.
SOÑÁIS.
Sí, inevitablemente. El sueño de hoy como posibilidad del mañana.
ESPERÁIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, y no nos avergüenza ser esclavos de la esperanza.
QUERÉIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, es nuestro rabioso derecho, y más aun nuestro deber.
EXIGÍS.
Pues sí, claro, apasionadamente o con tristeza.
Y de todos modos,
y de todos modos mejor así,
mejor un pueblo que se mueve
aunque a veces precipitado,
aunque a veces demasiado prudente,
aunque a veces sucio, bajo, rastrero,
aunque a veces sublime,
mejor así, con toda su condición humana, extraña y sencilla;
mejor así, que un rebaño de corderos sometido al cálculo de los ordenadores de intereses.
Por ello, nadie debe avergonzarse de decir, nadie debe avergonzarse de gritar:
soñamos, sí, constantemente, soñamos sin límites en los sueños,
soñamos hasta lo inimaginable.
Soñamos siempre
y lo esperamos todo, hemos aprendido el arte de esperar, el arte de esperar
en noches interminables de impotencia; sabemos esperar y lo esperamos todo, todo,
y lo queremos todo, queremos lo imposible para llegar a lo posible,
queremos lo posible para llegar a lo imposible;
mejor así, con toda la condición humana, extraña y sencilla;
mejor así, que un rebaño de corderos sometidos al cálculo de los ordenadores de intereses;
por ello; si alguna vez nos dicen, si alguna vez se atreven a decirnos...
SOÑÁIS.
¡Pues sí, claro! constantemente, soñamos siempre.
Si nos decís: ESPERÁIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, hemos aprendido a esperar, y lo esperamos todo.
Si nos decís: QUERÉIS DEMASIADO.
Pues sí, claro, queremos demasiado, y aún más, ávidamente.
Si nos decís: TENÉIS DEMASIADA PRISA.
Pues sí, claro, caminar, llegar, recomenzar, sí, tenemos prisa.
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.