Hago cine mudo desde la ventana
mientras la caja tonta quiere beberse mi cerebro
cojo la Máquina con manivela
y me sale un mundo sin Pepés ni convergentes de derecha urgente
hago cine mudo sobre las estrellas
para que Laurel baile con un tutú.
En una playita de amor
donde se balancean las barquitas, barquitas
están la Lombard y Charlot
que nos inventan ternuras, ternuras
mientras Hardy, que está fino
todavía se come un sociata con sofrito
y lejos suena alguna canción
de aquel cantante que no es tan malo como yo.
Hacemos cine mudo desde la ventana,
y somos tantos miles los que todas las noches nos sentamos en el gallinero del mundo
nos quitan la luz mientras dan Electra
que así podamos ver a los cretinos de labios finos y cuerpos gorrinos
hacemos cine mudo sobre las estrellas
para que Laurel borde un striptease.
una playita de amor
con palmeras que dan sombra, sombra
el alma de Keaton juega
sobre el tren que humea, humea
la mula Francis con corona
cada Navidad fijo que arranca un Parsifal
Grouxo cierra el Nacional
lleno de soberbias vestiditas con abrigo azul.
hay un cine ahí arriba, en el cielo
cuando los sueños nos queman, nos queman,
un Cine Paraíso
que nos invente los domingos, domingos
donde podamos limpiar el corazón
de tanta mierda y burrería hecha norte,
el universo entero como si fuera
la sala inmensa para los grandes sueños que no...
El cantautor chileno Manuel García inició su gira española el 17 de octubre en el CAT de Barcelona con un concierto de más de dos horas, organizado en cuatro bloques que recorrieron su repertorio, sus raíces musicales y algunas de sus influencias. Una actuación especialmente cuidada, marcada también por la muerte de su padre tres días antes.
Publicaba ayer el periodista musical Jordi Bianciotto, en El Periódico de Catalunya, un artículo sobre el fracaso del Feroe Festival, cuya segunda edición, impulsada por el periodista y promotor Albert Puig, se ha cancelado por la escasa venta de entradas.