Como al viento, la lluvia y el trueno,
la parieron al sereno,
a la sombra de un nogal.
Con helechos le hicieron su cuna,
la abrigó un rayo de luna
y a lo lejos la mecía el mar.*
Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Hori da zure Herrie.
(Canta Edurne,
canta Edurne.
Ése es tu Pueblo.)
Y creció viendo a sus pies Tolosa,
a un tiempo recia y hermosa**
como un tronco de abedul.
Su jubón colorado de lana
partía en dos la mañana
al abrirse su ventana azul.
Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Deitu dizu maitasunek.
(Canta Edurne,
canta Edurne.
Te ha llamado el amor.)
Poco tiempo tu amor te ha gozado,
se lo llevaron atado
unos hombres de metal.
Y encontraron detrás de la casa,***
por el camino de Amasa,
sus veinte años rotos contra un zarzal.
Desde entonces, aunque muerda el frío,
el portón del caserío
lo deja de par en par.
Por si el miedo no come caliente
para cobijar a gente
que no puede ver su cielo y su mar.****
Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Zuk dezu bihotz haundie.
(Canta Edurne,
canta Edurne.
Tú tienes un gran corazón.)
Corre viento, ve y cuenta esa historia
por las orillas del Oria
y a las gentes diles que
donde comen y duermen sus hijos
tienen comida y cobijo
en la casa de Edurne.*****
Abestu Edurne,
abestu Edurne.
Euskal herria zurêkin dezu abesten.
(Canta Edurne,
canta Edurne.
El pueblo vasco canta contigo.)
En la versión grabada por Patricio Manns se presenta las siguientes modificaciones del texto:
* la alumbró un rayo de luna / y a lo lejos la besaba el mar.
** Creció mirando Tolosa, / a veces recia y hermosa
*** Pero un día / de invierno enlutado / se los llevaron atados / unos hombres de metal. / Encontraron detrás de su casa
**** se abre de par en par. / Por si el miedo no come caliente / y hay alguno entre las gentes / que no puede ver el cielo o el mar
***** Corre viento, ve y cuenta la historia / por las orillas del Oria / y a las gentes diles que / donde comen y duermen sus hijos / encuentran cama y cobijo
Tengo 51 años, escuché por primera vez esta canción en el año 1978(plena dictadura militar), tenía yo 16 años. Un amigo de familia Gustavo Zaldúa me explicó de que se trataba. Hoy 36 años después me conmueve aún más. Sera por los años vividos en esta Argentina en la que también hallamos muchas Edurnes. Gracias Nano, Gracias amigos. Roberto Galvan - Neuquén Argentina
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