1940
España muere, otra bosteza.
La diáspora sureña y la emigración.
De estranjis con la verde y blanca
y de la prisión de las guitarras
aprendimos que la lucha nace en la canción.
La miseria, el desespero.
Currelantes sin currelo.
De Ayamonte a Gibralfaro,
para el luto no hay amparo,
de las madres locas
que apañan las bocas
de los niños del horror.
Yuspiquinglis y fandanguitos.
No me pegue "zeñorito".
Las folklóricas tenían aroma dictador.
Listas negras, pueblos blancos…
¡Mira que han pasado años
y todavía se me para este corazón!
Soy del sur, soy del sur,
Soy nacido en Nueva York.
Nueva York que es provincia de "Graná".
No me cansaré de amarte,
de quererte, de cantarte
todos mis suspiros.
"Andalú", a secas,
sin la z y trovador.
Estoy sentado a la izquierda del amor.
Si necesitas mi lumbre
Grita: Carlos… en tu yunque,
que sigo vivo
Desde entonces hasta la fecha
somos sol y pandereta,
y las chachas más catetas para un país
donde el cacique aún va a misa
y los patriotas a Suiza
a blanquear lo que robaron del suelo cañí.
Somos pobres como antes,
no se apure Blas Infante.
Ya tenemos autonomía
Y ere que ere tos’ los días.
Y entre tanto y tanto
seguimos cantando pa’ poder sobrevivir.
Licenciaos poniendo espetos.
Más recortes hay en Marruecos.
A rey roto ponte otro.
"Som independents".
Pan y circo anestesiante,
copla y "fúrbo", como antes…
Es pensarlo y sin latidos me quedo otra vez.
Soy del sur, soy del sur,
Soy nacido en Nueva York.
Nueva York que es provincia de "Graná".
No me cansaré de amarte,
de quererte, de cantarte
todos mis suspiros.
"Andalú", a secas,
sin la z y trovador.
Estoy sentado a la izquierda del amor.
Si necesitas mi lumbre
Grita: Carlos… en tu yunque,
que sigo vivo como Paco y Camarón…
Sigo vivo como Falla, como Rumaiquiya…
Sigo vivo como las 17 Rosas…
Sigo vivo como Mariana, como Juan Ramón…
Sigo vivo como Morente y Rafael de León…
Sigo vivo.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.