¡Que viva la ciencia, que viva la poesía!
¡qué viva siento mi lengua
cuando tu lengua está sobre la lengua mía!
el agua está en el barro, el barro en el ladrillo,
el ladrillo está en la pared y en la pared tu fotografía.
Es cierto que no hay arte sin emoción
y que no hay precisión sin artesanía,
como tampoco hay guitarras sin tecnología,
tecnología del nylon para las primas ,
tecnología del metal para el clavijero,
la prensa, la gubia y el barniz: las herramientas del carpintero.
El cantautor y su computadora, el pastor y su afeitadora,
el despertador que ya está anunciando la aurora
y en el telescopio se demora la última estrella,
la máquina la hace el hombre y es lo que el hombre hace con ella.
El arado, la rueda, el molino,
la mesa en que apoyo el vaso de vino.
las curvas de la montaña rusa,
la semicorchea y hasta la semifusa,
el té, los ordenadores y los espejos,
los lentes para ver de cerca y de lejos,
la cucha del perro, la mantequilla,
la hierba, el mate y la bombilla.
Estás conmigo, estamos cantando a la sombra de nuestra parra,
una canción que dice que uno sólo conserva lo que no amarra,
y sin tenerte, te tengo a vos y tengo a mi guitarra.
Hay tantas cosas,
yo sólo preciso dos:
mi guitarra y vos.
Hay cines, hay trenes, hay cacerolas,
hay fórmulas hasta para describir la espiral de una caracola,
hay más: hay tráfico, créditos, cláusulas, salas VIP,
hay cápsulas hipnóticas y tomografías computerizadas,
hay condiciones para la constitución de una sociedad limitada,
hay biberones, hay obuses, hay tabúes, hay besos,
hay hambre, hay sobrepeso, hay curas de sueño y tisanas,
hay drogas de diseño y perros adictos a las drogas en las aduanas,
hay-manos-capaces-de-fabricar-herramientas-con-las-que-se-hacen-máquinas-para-hacer-máquinas-para-hacer-ordenadores-que-a-su-vez-diseñan-a-máquinas-que-hacen- herramientas-para-que-las-use-la-mano,
hay escritas infinitas palabras: zen, gol, bang, rap, Dios, fin.
Hay tantas cosas,
yo solo preciso dos:
mi guitarra y vos.
Pasión Vega presenta en concierto su nuevo disco Pasión Almodóvar con una selección de canciones que forman parte del universo cinematográfico del director manchego Pedro Almodóvar.
Abril de 2026. Una visita a Cuenca. La ciudad alta parece casi inalcanzable pero se va abriendo al paso del caminante y se descubre a pinceladas, se avanza lentamente con atención a los detalles, te va envolviendo su generosa ofrenda de ocres, una esencia dulce de calles antiguas, escenario de historias de vida que fueron y van arriba y abajo. Cuenca, refugio de miradas eternas que en sus horizontes van quedando guardadas, también en nuestra memoria. Cuenca, la de la piel quebrada por hoces y ríos, la que celebró en el siglo XX su poeta Federico Muelas, la que envejece y revive en el XXI y cada día.