Hierven los clubs y los adolescentes
comen pastillas de colores.
Harto de malvivir el siglo veinte
muere de mal de amores.
Los hechiceros de la tribu resucitan
para invertir en mis pecados
y hacen los traficantes de estampitas
su agosto en el supermercado.
Y la mentira vale más que la verdad
y la verdad es un castillo de arena
y por las autopistas de la libertad
nadie se atreve a conducir sin cadenas.
Y yo me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
te quiero
y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí
y que prefiero la guerra contigo al invierno sin ti.
Cada mañana salto de la cama
pisando arenas movedizas,
cuesta vivir cuando lo que se ama
se llena de ceniza.
Y por las calles vaga solo el corazón
sin un mal beso que llevarse a la boca
y sopla el viento frío de la humillación
envileciendo cada cuerpo que toca.
Y yo me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte
que te quiero
y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí
y que prefiero la guerra contigo al invierno sin ti.
Y yo me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte que
me muero de
ganas de decirte
que te quiero
y que no quiero que venga el destino a vengarse de mí
y que prefiero la guerra contigo al invierno sin ti.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.