Cuántos hombres se necesita para hacer un país,
cuántos países para hacer el mundo,
cuántas libertades para hacer la democracia:
libertades.
Cuántas casas se necesita para hacer una calle,
cuántas calles para hacer una ciudad,
cuántos árboles para hacer un espacio verde,
un espacio verde.
Cuántos obreros se necesita para hacer una clase obrera,
cuántos burgueses para hacer una burguesía,
cuántas luchas para vencer,
cuántas luchas.
Cuantas "aperturas" se necesita para romper la cerradura,
cuantos campesinos se necesita para hacer un campesinado,
cuantas amnistías se necesita para hacer la amnistía,
la amnistía.
Esto me preguntaba el viento a mí mismo,
esto me preguntaba yo a mí mismo.
Quien pregunta está respondiendo,
quien responde también pregunta.
Un hombre no hace un país,
un país no hace el mundo,
una libertad no hace la democracia,
una libertad.
Una casa no hace una calle,
una calle no hace una ciudad,
un árbol no hace un espacio verde,
un espacio verde.
Un obrero no hace una clase obrera,
un burgués no hace una burguesía,
una lucha no hace la victoria,
una lucha.
Una "apertura" no rompe la cerradura,
un campesino no hace un campesinado,
una amnistía no hace la amnistía,
la amnistía.
Estas cosas me preguntaba el viento a mí mismo,
estas cosas me preguntaba yo a mí mismo.
Quien pregunta está respondiendo,
quien responde también pregunta.
Martirio llevó el pasado domingo 12 de abril al Auditori de Barcelona, en el marco del Ciclo de canción de autor BarnaSants, su espectáculo Al sur del tango, una propuesta que enlaza las raíces compartidas entre Argentina y España desde una interpretación que es tanto voz como gesto y emoción.
La cantante, flautista y compositora catalana Magalí Sare presenta Descasada, un trabajo entre la investigación antropológica y la libertad musical. Sare se sitúa en una escena de mujeres altamente formadas que han redefinido la canción de autor contemporánea.