Si el gavilán se comiera,
óyelo bien, como se come el ganao…
Si el gavilán se comiera,
óyelo bien, como se come el ganao,
ya yo me hubiera comido
el gavilán colorao.
Gavilán,
pío, pío,
gavilán,
tao, tao.
Ese gavilán, primito,
óyelo bien, pequeño y muy volador…
Ese gavilán, primito,
óyelo bien, pequeño y muy volador,
que se remonta en lo alto
para divisar el pichón.
Canoero del río Arauca,
del río Arauca, pásame pa’l otro lao…
Canoero ’el río Arauca,
del río Arauca, pásame pa’l otro lao,
que me viene persiguiendo
el gavilán colorao.
En las Barrancas de Apure,
óyelo bien, suspiraba un gavilán…
En las Barrancas de Apure,
óyelo bien, suspiraba un gavilán,
y en el suspiro decía:
«Muchachas de Camaguán».
Versión de Los Olimareños:
¡Ay!, si el gavilán se comiera,
verdad, señor, como se come al ganao… (1)
Si el gavilán se comiera,
oiga, compadre, como se come al ganao, (2)
yo ya me hubiera comido (3)
al gavilán colorao.
Gavilán,
que pío, pío, pío,
gavilán,
que tao, tao, tao.
Ese gavilán, primito,
oiga, primito, pequeño y tan volador…
Ese gavilán, primito,
oiga, primito, pequeño y tan volador,
que se remonta en lo alto
pa’ divisar el pichón.
Canoero ’el río Arauca,
del río Arauca, pásame pa’l otro lao…
Canoero ’el río Arauca,
del río Arauca, pásame pa’l otro lao,
que me viene persiguiendo
el gavilán colorao.
Gavilán, pico amarillo,
pico amarillo, que vuela sobre el quemao…
Gavilán, pico amarillo,
pico amarillo, que vuela sobre el quemao,
dime qué razón me traes
del gavilán colorao.
¡Ay!, en la Barranca de Apure (4)
oiga, de Apure, suspiraba un gavilán… (5)
En la Barranca de Apure,
verdad, señor, suspiraba un gavilán, (6)
y en el suspiro decía:
«Muchacha de Camaguay».
¡Ay!, el águila en la montaña,
en la montaña y en el estero el carrao…
El águila en la montaña,
en la mañana, y en el estero el carrao,
y en los caminos del llano,
el gavilán colorao.
Versión Anita y José:
Canoero del río Arauca,
rio Arauca,
pásame pa'l otro lao,
que me viene persiguiendo
el gavilán colorao.
Si el gavilán se comiera,
óyelo bien, como se come el ganao,
ya yo me hubiera comido
el gavilán colorao.
Muchacha sube a la lancha
Sube a la lancha y trae la carabina
Pa' matar al gavilán
Que se comió a la gallina.
La mujer venezolana
Venezolana, camina de medio lao
Cuando la viene persiguiendo
El gavilán colorao.
La versión de Los Olimareños es la de Del Templao.
En la versión de Veinte años cantan las estrofas en el orden 1-5-2-5-6 (repitiendo la quinta). Además cambian algunas frases según lo que se detalla en lo siguiente:
(1) «se comiera, como se come al ganao»
(2) «oigan, señores, como se come al ganao»
(3) «yo también me hubiera comido»
(4) En la repetición omite el ay.
(5) «ay, de Apure, suspiraba un gavilán»
(6) «oiga, de Apure, suspiraba un gavilán. En la repetición cantan «ay, de Apure, suspiraba un gavilán».
Según otras fuentes, el autor de este joropo sería Ignacio ?El Indio? Figueredo, venezolano, nacido en 1900, fallecido en 1995.
Sería bueno que lo investigaran
Amanda Jara, hija de Víctor Jara y presidenta de la Fundación que lleva el nombre del músico chileno participa estos días en distintos actos en Barcelona relacionados con actividades de la institución que dirige. Amanda Jara habla desde una vida atravesada por la resistencia y la necesidad de mantener vivo un legado familiar y artístico, pero se presenta ante todo como una mujer consciente del mundo que habita, alejada de cualquier voluntad de construir una imagen heroica de sí misma.
En este mundo actual dominado por una élite de tiburones ávidos de sangre y dinero, forjadores de un mundo autoritario, genocida, explotador y censor, Silvio nos trae desde su bloqueada isla, nuevas y viejas canciones como si hubieran sido escritas anteayer para darnos un abrazo de esperanza, esperanza, esperanza blanca, roja o negra pero con amor.